domingo, febrero 11, 2007

Participatory Media Literacy


Participatory Media Literacy es un wiki extraordinario lleno de recursos funcionales para entender, dimensionar y aplicar la Educación en medios. les invito a revisar tan sólo la tabla de contenidos que tienen:


Welcome to Participatory Media Literacy (Home)
Blogging
Wiki
RSS
Social Bookmarking, Tagging, Music/Photo/Video Sharing
Podcasting
Video Blogging
Digital Storytelling
Mashups
Chat: Channeling the Backchannel
Transliteracy
Forecasting: Thinking long term, developing foresight

Participatory Media Education Resources


Si desean conocer el proyecto y hacer uso de él, den un click aquí

What is Media Literacy? Podcast



Si deseas escuchar el podcast que hay de esta conferencia da un click aquí

Media literacy is the process of thinking critically about the media and looking for clues to putting the information into a wider context. This means giving students the tools they need to spot ambiguity and misleading information to allow them to better understand their world. The goal is to allow students to be more aware of the messages they are given so that they can produce their own content.

Media literacy is a skill that we need to develop in young people. As they become more media savvy they can become more information savvy and can make better decisions. These skills will also allow students to become better communicators (like Dylan).

What is Old Media?
When I refer to the old media, I'm referring to the mass media organizations that make up the major media outlets. The mass media industry is in the business of delivering information. These companies are the major cable news channels, radio stations, and TV networks.

These companies influence the way we see the world. This can be very dangerous and can influence how we understand what is going on. This is because these organizations have become our eyes and our ears in the wider world. This allows these organizations to edit what we see and frame the debate.

What is New Media?

The fundamental difference between new media and old media is how the information is exchanged. In his book We the Media, Dan Gilmor explains that the old media pushed information and advertising out to the consumer where new media everyone involved is exchanging information.

New media's exchange of information allows everyone to become part of the conversation. This allows individuals with separate viewpoints to expose and be exposed to new ideas. Blogs, podcasts, video podcasts, and other social networking services lower the barrier of entry and allow anyone to join the wider conversation.

What is New Media Literacy?

New Media Literacy is applying the skills and techniques of media literacy to new media sources. We need to go beyond the tools and find ways to use these new forms of communication to expand the conversation. We also need to challenge our practices. (What are Blogs Used for in the Classroom?)

Why is this so important?

As the same few media companies expand their coverage they are slowly producing a mono-culture. By becoming involved in the media we can add more voices and more points of view and make the media more nuanced.

But in the words of Stan Lee "with great power comes great responsibility."

Upcoming:

I'll be putting out the audio of the interview I did with Brian Connelly who runs the Alive in Baghdad video podcast.

Don't forget to Digg me on Digg.com's new Podcast section! It is a great way to get the word out about the show.

Thanks to Dan Flannery for the great music, Skareski for the great photo, as well as C.C. Chapman, Chris Brogan, Brian Connelly and Chris Penn for all of the inspiration.

If you want to help out or participate with Teaching for the Future you can leave a comment on the homepage or link to us on your blog or podcast. If you want to get in touch, feel free to email at teachingforthefuture (at) gmail (dot) com or send me an audio message through Odeo.

Ofcom's Approach to Media Literacy


Otra magnífica producción en audio disponible si das un click aquí

(Ofcom's media literacy work includes research, connecting and partnering with stakeholders and looking at the place of labelling content to enable viewers and listeners to make informed choices. Ofcom's definition of media literacy is 'the ability to access, understand and create communications in a variety of contexts'. In an increasingly converged communications world, people face greater media choice. Media literacy provides some of the tools people will need to make full use of the opportunities offered, to manage their expectations and to protect themselves and their families from the risks involved. There are many stakeholders who have a key role to play in the promotion of media literacy skills, knowledge and understanding in both children and adults, including content producers, broadcasters, educators and government departments. Ofcom's role is to provide leadership and leverage to promote media literacy. In this session, we will talk about the work we have done to date, including research and the stakeholders with whom we are engaged in Scotland. Speaker: Robin Blake, Media Literacy Manager at Ofcom)

Media Literacy podcast


Podcast introductorio al tema de la Educación en medios y el uso de las herramientas de comunicación en la promoción de la salud. Para escuchar da un click aquí

(Notes from the Media Literacy for Healthy and Just Communities session here at the CTCnet Con. The presentation was given by Andrea I. Quijada who is the Director of Educational Programs at the New Mexico Media Literacy Project in Albuquerque, NM. It was wonderful introduction to the concepts and methods they use to teach media [...])

Propuesta de un modelo global de educación de medios de comunicación


Apuntes sobre la elaboración de materiales curriculares para la Educación Secundaria Obligatoria, cortesía de Ana Luisa Sanabria Mesa y Fátima Castro León, del Dpto. de Didáctica e Investigación Educativa y del Comportamiento de la Universidad de La Laguna

1. INTRODUCCIÓN: MEDIOS DE COMUNICACIÓN SOCIAL, TECNOLOGÍA DE LA INFORMACIÓN

Los medios de comunicación social se integran dentro del ámbito de la Tecnología Educativa y así lo avalan el número de investigaciones y publicaciones existentes al respecto. Dentro de este ámbito de conocimiento, como medios que representan simbólicamente la realidad a través de un conjunto de códigos que le son característicos, son considerados como tecnologías de la información que lejos de ser abolidas por las innovaciones técnicas, se rejuvenecen y se actualizan (Cebrian,1992).

En cuanto a una integración en el curriculum, nos encontramos su presencia tanto desde dimensiones políticas como desde algunos centro y aulas. Sin embargo a pesar de estas experiencias y su presencia en los curricula, se puede afirmar que el modelo de comunicación e información que utiliza la escuela se remonta al Renacimiento con el descubrimiento de la imprenta y la tecnología impresa (Corominas,1994); lo que podría suponer su consideración, en el contexto escolar, como de nuevas tecnologías, independientemente de que en el contexto social como nuevas tecnologías de la información y comunicación se haga referencia a la informática y telemática.

Si partimos de que los modelos de comunicación condicionan la información que circula en ella y sus códigos culturales vienen afectados y generados por este modelo, que condiciona a la vez la manera de pensar y sentir de los individuos (Corominas,1994;9), y tenemos en cuenta los cambios en los modelos de comunicación que se están operando en la sociedad actual, frente al anquilosamiento del modelo de comunicación que caracteriza a la educación escolar, se entiende la necesidad de un cambio en las funciones sociales y educativas de las instituciones escolares. Se demanda que frente a la transmisión de información, desde la escuela se debe enseñar a organizar, seleccionar y estructurar las informaciones que proporcionan estos medios, al tiempo que se debería paliar las desigualdades que generan las nuevas tecnologías de la información y comunicación permitiendo y facilitando el acceso, dominio y conocimiento de las mismas.

2. LOS DISTINTOS ENFOQUES ACERCA DE LA EDUCACIÓN DE MEDIOS: EL AYER Y EL HOY DE LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN Y LA EDUCACIÓN ESCOLAR

Autores como Aparici (1995), Masterman (1985) han propuestos una serie de enfoques caracterizados por la forma de percibir los medios y su incidencia en el ámbito escolar. Retomando la clasificación de Masterman y trasladando su propuesta a las experiencias que sobre medios de comunicación se han realizado en el contexto español, nos encontramos prácticamente con las mismas tendencias:

* Los medios como agentes de decadencia cultural. Donde los medios de comunicación -sobre todo los audiovisuales, en auge en ese momento- son considerados portadores de una cultura de segunda clase frente a la cultura literaria contenida en los libros, al difundir costumbres, ideas y valores antagónicos a los tradicionales.

Los denominados "males sociales" son considerados causa-efecto del tipo de programa y de la cantidad de horas de consumo ante estos medios. La respuesta de la escuela debe ser, por tanto, la de arremeter contra este tipo de cultura, oponiéndola a la literaria, y enardeciendo ésta última y sus valores tradicionales representativos de la institución escolar.

* Los medios como formas de arte popular. Desde este enfoque se comienza a considerar a los medios de comunicación, en concreto los audiovisuales, como agentes culturales. Determinados programas, sobre todo películas, son considerados obras de arte; pero no todos los géneros y programas merecen dicho calificativo: existen "buenas y malas" películas. En este sentido se hace necesario saber discriminar unas de otras, y debe ser la institución escolar desde donde se enseñe a los niños y jóvenes como consumidores selectivos de medios de comunicación. Dicha discriminación se hace, no desde el conocimiento y la comprensión de las características de los medios audiovisuales sino desde los propios valores y características del modelo de comunicación dominante en la escuela, representado por los medios impresos y que han condicionado toda la cultura escolar.

* Los medios como ayuda del aprendizaje y como divulgadores del conocimiento y de la experiencia. Desde este enfoque se conceptualiza a los medios como fuentes no problemáticas de experiencias y conocimiento y se considera que los medios pueden potenciar el aprendizaje escolar. Pero para ello es necesario diferenciar cuando el uso puede ser considerado educativo y no educativo, y cuando un programa puede ser utilizado para este fin.

En esta diferenciación se tiene que detener la escuela, el profesor debe de proporcionar una gama amplia y variada de experiencias de aprendizaje y los medios de comunicación pueden facilitar esta labor, pero estableciendo la diferencia entre los programas educativos que pueden y deben utilizarse en los procesos de enseñanza-aprendizaje, de aquellos otros cuya simple función es el entretenimiento, por lo que no tienen sentido usar en las experiencias de aprendizaje escolar.

* Los medios como agentes de comunicación. Este enfoque engloba la proliferación de asignaturas, cursos y títulos bajo el rótulo de "técnicos o especialistas en comunicaciones", y que responden más a intereses industriales que a una educación crítica de los medios como agentes de comunicación.

En una publicación posterior Materman (1983) habla del enfoque de la representación, y excluye de esta nueva propuesta el enfoque de los medios como ayuda del aprendizaje y como divulgadores del conocimiento y de la experiencia. Este es el enfoque que consideramos relevante para la propuesta de un modelo global de educación de medio, por dos razones: una por sus propias características y otra por el desarrollo peculiar que ha tenido en nuestro contexto español.

Masterman (1983) caracteriza a este nuevo enfoque por sostenerse en las aportaciones de la semiótica con el concepto de REPRESENTACIÓN, y de la sociología con el concepto de IDEOLOGÍA. De la semiótica se retoma la idea de que los medios proporcionan una representación codificada simbólicamente de la realidad; y de la sociología los mecanismos de reproducción de la ideología, retomando el pensamiento de A. Gramsci.

En el caso concreto del contexto español se podría quizás afirmar que no se trata tanto de dos enfoques diferentes sino de una evolución del primero, en el sentido de que partiendo de las potencialidades educativas de determinados documentos audiovisuales -los considerados didácticos y educativos- se retoman las aportaciones de la semiótica; y sólo en un segundo momento se consideran los procesos de reproducción de las ideologías a través de los medios, donde quizás se abandona más el interés por diferenciar entre lo educativo y no educativo de los contenidos y uso de los medios de comunicación.

Por lo tanto podría decirse que el denominado enfoque de la representación en el contexto español, tiene dos fases:

La primera fase todavía asentada en las bases teóricas de los medios como ayuda al aprendizaje y como divulgadores del conocimiento, recogen y desarrollan el concepto de representación de la semiótica y definen a los medios como representaciones simbólicas de la realidad. Comienza a desarrollarse experiencias, investigaciones y publicaciones en torno a los medios audiovisuales como novedad dentro del campo educativo: las potencialidades de la televisión y el vídeo, la elaboración, diseño y producción de medios audiovisuales; la selección, uso y evaluación de videos didácticos y otros medios audiovisuales; los efectos sobre el aprendizaje de los alumnos-as... Son representativos autores como Cabero Almenara, Juan de Pablo, Cebrián de la Serna, Gallego A., Alonso y Gallego, Ferrer, Corominas, Ballesta,.... En estos momentos y dentro de las investigaciones educativas referidas a los medios de comunicación, se produce el despegue y desarrollo de los medios audiovisuales; la radio, el cine y la prensa aunque sin dejar de ser objeto de investigaciones y experiencias educativas quedan acallados quizás por la relevancia social de la que son objetos la televisión y el vídeo en ese momento.

La segunda fase de este enfoque, es cuando se retoman las aportaciones de la sociología y la idea de los mecanismos de reproducción ideológica. Se caracteriza por considerar que las representaciones de la realidad y la aparente naturalidad con la que se presenta la realidad en los medios frente a su no objetividad y neutralidad, conduce a entender y explicar los medios no como fuentes fidedignas de la realidad sino como recursos de penetración e inculcación ideológica.

Se considera que la escuela no es la única institución que desarrolla una función educativa. Las sociedades han experimentado un desarrollo vertiginoso en las tecnologías de la información y la comunicación que está afectando a todas las esferas y ámbitos sociales. La institución escolar, aunque parece inmutable, precisa de una revisión de sus funciones sociales y educativas, que comparte cuando no compite, con las tecnologías de la información y la comunicación.

La respuesta que se demanda desde este enfoque es la de educar a las nuevas generaciones como espectadores, lectores y oyentes críticos. Y en este contexto surgen investigaciones, publicaciones y se desarrollan propuestas educativas referidas a estudio de la radio, otras a la prensa (Proyecto Prensa-Escuela, colectivos, revistas...), y otras referidas a la televisión y el vídeo o al cine. Estas últimas se suelen caracterizar por demandar la necesidad de alfabetizar a los alumnos en los códigos audiovisuales, que los alumnos-as aprendan a leer y transmitir información mediante estos códigos. Se considera, por tanto, que esta formación audiovisual les permitirá un uso crítico de dichos medios, desde una doble vertiente de emisores y receptores de estos medios.

En resumen, podemos decir que en la actualidad, en el contexto español, los medios de comunicación son definidos como representaciones de la realidad y como recursos de penetración ideológica, y que se están elaborando y desarrollando propuestas de una educación crítica desde cada medio de comunicación: radio, cine, televisión fundamentalmente.

3. LA PROPUESTA DE UN MODELO GLOBAL DE EDUCACIÓN DE O PARA LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN (EMC)

Este modelo denominado "educación de o para los medios de comunicación" tiene su origen en el movimiento anglosajón conocido como "Media Education". Se caracteriza por partir de las aportaciones del enfoque de la representación, lo que significa que la plataforma teórica se encuentra sustentada por procesos y conceptos como la REPRESENTACIÓN, REPRODUCCIÓN Y AUDIENCIA. Definen a los medios de comunicación como instituciones sociales, políticas y económicas, lo que suponer entender que la dimensión educativa y cultural que les caracteriza no puede desvincularse de los contextos sociales en los que se encuentra inmersa las empresas de medios. Se caracterizan también por entender que los mecanismos de reproducción ideológica no son directos ni desde las esferas políticas a las instituciones de los medios, ni de las instituciones de los medios a las audiencias. Lo que implica que frente a una concepción de las AUDIENCIAS como receptoras pasivas de mensajes -de ahí la preocupación y el estudio de los efectos de los mensajes sobre los niños y jóvenes- , se las define como receptoras activas de los mensajes, lo que supone entender que los "significados" son producto de una relación dialéctica entre los mensajes de los medios y las audiencias.

A partir de estas características se plantea la necesidad de elaborar propuestas globales de educación de medios de comunicación social donde, a diferencia de las propuestas particularista de la educación crítica de los medios, se proponga la necesidad de un tratamiento conjunto de todos los medios de comunicación bajo una misma propuesta educativa. Los medios son instituciones sociales, políticas y económicas y como tales es necesario investigarlos y estudiarlos, sin que ello implique el no reconocimiento de sus peculiaridades tecnológicas y lingüísticas.

A partir de esta plataforma conceptual, se entiende que cualquier propuesta de educación de o para los medios de comunicación debe partir del estudio e investigación de una serie de ámbitos que aportarían un bagaje teórico necesario para poder afrontar su elaboración y diseño. Estos ámbitos son (Masterman, 1983a):

- Las fuentes, los orígenes y factores determinantes de las construcciones de los medios. Donde se trataría de proporcionar conocimiento acerca de cómo funcionan las instituciones de los medios, cómo construyen el significado, cómo se estructura, qué factores las condicionan, a qué tipo de leyes están sujetas, quiénes son sus fuentes principales de información,.... Con ello se dispondría de conocimiento acerca de las razones y factores que explican que los documentos de los medios son de una determinada forma, sobre el marco legal, económico y estructural de las instituciones de los medios.

- Las técnicas y los códigos empleados en la presentación de la realidad: ¿Cómo producen los documentos?, ¿cómo y con qué criterios se selecciona la realidad?, ¿qué dice el documento?, ¿cómo está organizado?, ¿qué efectos consigue y cómo los producen?... Lo que aportaría conocimiento acerca de los códigos y técnicas que cada medio emplea en los procesos de representación de la realidad.

- Los valores implícitos en las representaciones de los medios. Dentro de este ámbito se trabajaría el papel ideológico de los medios, a partir del cual se pueden proponer conocimientos acerca de los procesos de reproducción, las relaciones entre las empresas de los medios y el Estado, las relaciones entre la ideología dominante, la ideología de las empresas de los medios y la denominada ideología "subordinada"...

- Las maneras en que las audiencias leen y reciben las construcciones de los medios: El papel que juegan las audiencias en las instituciones de los medios, desde el ámbito político y económico. Desde donde se aportaría conocimiento acerca de las relaciones dialécticas entre los documentos de los textos y las audiencias; y las audiencias como productos que comercializan los medios de comunicación: los medios de comunicación como "industrias de concienciación", cuyo producto principal es la gente que está dispuesta a comprar bienes de consumo y a pagar impuestos y a trabajar en trabajos alienantes para poder seguir comprando mañana (Masterman, 1985).

4. LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN Y LA EDUCACIÓN SECUNDARIA OBLIGATORIA: LA PROPUESTA ACTUAL Y APUNTES PARA UNA PROPUESTA EDUCATIVA DE MEDIOS DE COMUNICACIÓN

Para el análisis de la propuesta hemos partido del Diseño Curricular Base de Canarias en esta etapa educativa, completándolo con algunos ejemplos de experiencias de aula que fueron presentadas a las Primeras Jornadas de Educación y Medios de Comunicación, celebradas en junio de 1997 en Tenerife.

Del diseño curricular se realizó un análisis de los objetivos, contenidos y criterios de evaluación, de cada una de las áreas de esta etapa educativa, seleccionando aquellos en los que aparecía la presencia de los medios de comunicación.

Las áreas que recogían algún aspecto de los medios de comunicación fueron: Ciencias Sociales, Geografía e Historia, los medios de comunicación como fuentes de información; Educación Plástica y Visual, donde se trabaja la imagen; Música con el sonido; y Lengua y Literatura dentro de los sistemas de comunicación. Todas se plantean como propósito el desarrollo de actitudes crítica ante los medios; y en el caso concreto de la Educación Plástica y Visual, en Lengua y Literatura se considera necesario el estudio de los códigos, de los recursos expresivos y lingüísticos de los medios de comunicación, con el objeto de que se disponga de las herramientas necesarias para hacer un uso crítico de los mismos.

En cuanto a las experiencias prácticas referidas a la etapa de secundaria obligatoria presentadas a las I Jornadas de Educación y Medios de Comunicación, nos encontramos la presencia de los medios como objeto de estudio en el Área de Lengua y Literatura, donde se recoge la publicidad como bloque de contenido desde su dimensión económica e ideológica. Las propuestas educativas se caracterizan por el propósito de educar a los alumnos-as como emisores y receptores críticos de estos medios. Se entiende la educación para el desarrollo de actitudes críticas como el análisis de los códigos y contenidos con los que se representa la realidad.

Como conclusión al análisis de los D.C.B. y de las experiencias prácticas presentadas en las Jornadas, se podría decir que la concepción de la educación de medio que subyace, comparte las características principales del enfoque de la representación, sobre todo las referente a la primera fase caracterizada por la incorporación de las aportaciones de la semiótica. Por otro lado, también podemos constatar que presentan, como característica del desarrollo de este enfoque en el contexto español, el hecho de plantear la educación para los medios desde el tratamiento particularista: la prensa y la televisión fundamentalmente.

¿Cuál es la propuesta de un modelo global de educación para los medios?, ¿qué camino seguir en la elaboración, diseño y producción de materiales curriculares?... Nuestra propuesta es que partiendo y recogiendo toda la trayectoria teórica y práctica que se está desarrollando en nuestro contexto español, y que hemos centrado fundamentalmente en el enfoque de la representación, se comienza a trabajar en propuestas de modelos educativos cuyo esquema de trabajo parte de los ámbitos de estudio e investigación propuestos por Masterman (1985). Ámbitos necesarios si compartimos la conceptualización de los medios de comunicación social como empresas o instituciones sociales, políticas y económicas, que no pueden ser definidas como "ventanas al mundo" sino como representaciones de ese mundo, que contienen valoraciones implícitas, y que juegan un papel fundamental en los procesos y mecanismos de reproducción social.

En este sentido contamos con propuestas de trabajo de como las del Grupo Pedagógico Andaluz "Prensa y Educación", proyectos de investigación como el desarrollado en Canarias con el título La Educación para los Medios de Comunicación como tema transversal..., que aunque centrados en la etapa de primaria, parten de esta plataforma teórica, por lo que suponen un bagaje a tener en cuenta a la hora de trabajar propuestas educativas para la Educación Secundaria Obligatoria.

Se trataría, por tanto, de estudiar e investigar los ámbitos propuestos por Masterman (1983a) para lo que contamos con todas las aportaciones anteriores, y elaborar a partir ahí una propuesta de educación de medios de educación para la E.S.O, donde se recojan todos los medios incluidos bajo esta categoría: prensa, radio, televisión y cine.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

AGUADED GÓMEZ, I (1995): "La educación de medios: más allá de la transversalidad", en Comunicar, 4, pp.111-114.

APARICI, R. (Coord) (1993): La revolución de los medios audiovisuales, Madrid, Ediciones la Torre.

APARICI, R. (1995): "La enseñanza de los medios", en Cuadernos de Pedagogía, 241, pp.10-13.

CEBRIÁN DE LA SERNA, M. (1992): La televisión, crecer para ver, Málaga, Clave Aynadamar.

COROMINAS, A. (1994): La comunicación audiovisual y su integración en el curriculum, Barcelona, Graó-ICE.

FERRER, J. (1994): Televisión y educación, Barcelona, Paidós.

MASTERMAN, L.(1993): La enseñanza de los medios de comunicación, Madrid, Ediciones la Torre.

MASTERMAN, L.: "Media Education in the 1980s", en Journal of the University Film and Video Association,35 (3),1983a, pp. 44-58.

VARIOS: La educación para los medios de comunicación como tema transversal. Elaboración de una guía curricular para el profesorado de Educación Primaria. Proyecto de investigación, (inédito), La Laguna.

Emociones X Minuto

VIDEO PROMOCIONAL DEL TALLER AUDIOVISUAL DE EDUCACIÓN EN COMUNICACIÓN EMOCIONES X MINUTO DIRIGIDO POR MARISOL SOTO Y PRODUCIDO POR BANDA VISUAL. Valioso caso de Educación en medios desde España.

Beyond Good & Evil: Children, Media & Violent Times

El bueno, el malo y los medios... He aquí un interesante documento videográfico que analiza la situación de los medios y el modo como emiten mensajes y sus efectos.

(The belief that �good triumphs over evil� resonates deeply in our psyche through religious, cultural, and political discourses. It is also a common theme in the entertainment media where the struggle between good and evil is frequently resolved through violence. The potential negative impact of media violence on children has long been a public concern. It is even more troubling when U.S. military violence, both in the news and in the entertainment, is often glorified as heroic and patriotic.

Children's worlds of fantasy and reality collided when our political leaders, in response to the September 11th tragedy, simplified the complex international relationships into a fight between good and evil. The Bush administration used the narrative strategically�and the news media perpetuated it with enthusiasm�pumping up patriotism and generating public support for the invasions of Afghanistan and Iraq.

This video examines how the "good and evil" rhetoric, in both the entertainment and the news media, has helped children to dehumanize the enemies, justify their killing and treat the suffering of innocent civilians as necessary sacrifice. The interviews include media scholars (Robert Jenson, Robin Andersen), child psychologists (Diane Levin, Nancy Carlsson-Paige), teachers (Merrie Najimy, Brian Wright), educators (Eli Newberger and Betty Burkes), and the children themselves).


The Killing Screens: Media & the Culture of Violence

Interesante aproximación a los contenidos mediáticos y sus efectos cortesía de George Gerbner. (Addressing specifically the question of violence and the media, The Killing Screens urges us to think about the effects of the media in new and complex ways. In contrast to the relatively simplistic behaviorist model that media violence causes real-world violence, Gerbner encourages us to think about the psychological, political, social and developmental impacts of growing up and living within a cultural environment of pervasive, ritualized violent images).


Tomorrow's Eyes

Video promocional que impulsa la implantación de proyectos de Alfabetización en medios en las escuelas. (30 second PSA to encourage Media Literacy)

Blackboard jungle

Un caso cinematográfico de una aproximación crítica a los contenidos de los medios. (Mr. Dadier engages in progressive critical media literacy.)

What is media education?

Video de 4 minutos realizado por Armin Hottmann para la promoción de la Educaciòn en medios en Europa.


sábado, febrero 10, 2007

La Educación en Medios de Comunicación e Internet como Instrumento para el Desarrollo de una Cultura de Paz


- Declaración de Granada.

Los firmantes de esta declaración, investigadores, educadores, periodistas, gestores públicos, responsables de los medios de comunicación y de empresas de Internet, padres, madres, representantes de ONG y estudiantes, nos comprometemos en nuestro comportamiento personal y/o institucional a favorecer la Educación para el uso crítico y comprometido de los Medios de Comunicación y de las Tecnologías de la Información y Comunicación en nuestras familias y en las comunidades, empresas, organismos y ONG a las que pertenecemos para, desde ellas, contribuir a que nuestro mundo sea más justo, solidario y pacífico.

Por ello:

Creemos necesario que todos los niños, niñas, jóvenes y adultos adquieran una Educación para el uso crítico de los Medios de Comunicación y de las Tecnologías de la Información y Comunicación.

Pensamos que esta Educación debe ser entendida como un deber de toda la sociedad, nacer bajo el impulso de la sociedad civil de todo el mundo, e iniciar su andadura en la Familia para completarse en la Escuela, los Medios de Comunicación y las demás instituciones sociales.

Estimamos igualmente que es urgente que los Medios de Comunicación y las empresas suministradoras de contenidos de Internet reconozcan la importancia que su ejercicio tiene en la construcción de la dinámica social, establezcan el compromiso de un trabajo ético y solidario con la comunidad y así colaboren con las familias, escuelas, administraciones públicas e instituciones sociales en general en la erradicación de todos los mensajes que favorezcan la violencia, la intolerancia, el racismo, el fanatismo, la maledicencia y la xenofobia y que atenten por ello contra lo prescrito en la Declaración Universal de los Derechos Humanos y la Carta de los Derechos del Niño.

Consecuentemente nos comprometemos a:
Impulsar la puesta en marcha de códigos profesionales deontológicos que favorezcan la autorregulación ética de los contenidos que a diario se difunden por los Medios de Comunicación y las Tecnologías de la Información y la Comunicación.
Favorecer el desarrollo de una cultura evaluadora de la calidad educativa de los contenidos mediáticos en la que participen padres, madres, expertos, educadores e investigadores.

Exigir a los poderes públicos regionales, nacionales e internacionales que denuncien y adviertan a la población de la existencia de empresas e instituciones que difundan contenidos audiovisuales e hipertextuales que, por su escasa o nula calidad ética y/o estética, dificulten el desarrollo armónico de la personalidad de niños, niñas y adolescentes y contribuyan a la extensión de la cultura de la violencia.

Instar a los Medios a que subrayen en sus programaciones contenidos que fomenten el sentimiento de ciudadanía mundial y resalten acciones de salvaguarda de la libertad, la paz, la solidaridad, el respeto a la vida, la no violencia, la justicia, el diálogo y la conservación del medio ambiente.

Crear e introducir en Internet, por nuestros propios medios, contenidos que resalten estos valores, optimizando los mecanismos de difusión existentes en la red.

Impulsar el uso responsable de los contenidos de la red en loshogares, colegios y establecimientos públicos de acceso a Internet, para que niños, niñas y adolescentes aprendan a discernir entre un buen uso y un uso nocivo de los mismos.

Estrechar los lazos de colaboración entre familias, empresas audiovisuales y de Internet, escuelas, universidades, ONG y poderes públicos para intensificar el diálogo interdisciplinar que ayude a potenciar el desarrollo didáctico y la extensión de la

Educación en los Medios a toda la población.
Impulsar la investigación sobre Educación en los Medios y colaborar con las universidades e instituciones nacionales e internacionales en su realización y difusión.

Favorecer la formación de padres, madres, educadores, periodistas, responsables públicos y ciudadanos en general, en el campo de la Educación para el uso crítico y comprometido de los Medios de Comunicación y las Tecnologías de la Información y Comunicación en favor de una Cultura de Paz.

Esforzarnos y trabajar solidariamente para que los medios tecnológicos y modernos canales de comunicación contribuyan a favorecer el desarrollo sostenible y el despegue educativo (a través del desarrollo de la enseñanza a distancia) y socioeconómico de los ciudadanos del Tercer Mundo.

Y todo ello desde el compromiso solidario por trabajar para que el desarrollo de las Tecnologías de la Información y la Comunicación no suponga un aumento de las abismales diferencias existentes entre los países y sociedades opulentos y las naciones pobres.

Lo que firmamos en Granada (España), y por procedimientos virtuales en el resto del mundo, bajo la atenta mirada de la UNESCO, y con un compromiso de revisión cada tres años, el día 17 de Octubre de 2001.

Fuente:
AUNDI Boletín informativo N°30.

Información relacionada:
Seminario Virtual Unesco de Educación y Tecnologías de la Información.


En La Iniciativa de Comunicación desde March 12 2002.
Actualizado en March 12 2002.

Educación y medios


Texto de Alfredo Elejalde F. que se inscibe en la línea de la Educación a través de los medios, aún cuando parte de las nuevas retóricas mediales para su planteamiento teórico
Lima, Octubre de 1996.
(17-07-2003)

Introducción :

La relación entre el uso del lenguaje y el desarrollo de las capacidades intelectuales y emocionales del usuario es más estrecha de lo que se deduce de la lectura de los libros de texto escolares. Después de un examen de algunos de los libros más difundidos en la enseñanza escolar media de nuestro país, y de algunas reflexiones producto de la experiencia docente en colegios, institutos superiores y universidades, me he animado a escribir estas líneas con la intención de abrir el debate.

El lenguaje y el pensamiento se relacionan fuertemente. Desde algunas perspectivas, aquél es expresión de éste; desde otras, son lo mismo. En cualquier caso convendremos que la claridad de la expresión verbal debe idealmente acompañarse de la claridad del razonamiento, o viceversa. Esto no siempre es así. Hay personas brillantes incapaces de verbalizar inteligiblemente su pensamiento, y hay también una gran masa de individuos que no tiene el problema de exponer coherentemente sus argumentos porque simplemente no ha llegado al nivel de la argumentación. El sistema educativo es una de las causas de esta situación: por un lado, aquéllos que sí argumentan y se expresan con fluidez están atrapados pues no se favorece el mantenimiento y desarrollo de sus cualidades; por otro, a los que fallan en la expresión o la argumentación o ambos no se les permite superar sus deficiencias. El estudiante está atrapado y cuando se gradúe seguirá así.

Los escritos de los alumnos de los Estudios Generales (1), por ejemplo, no muestran ni conocimiento del tema ni un aceptable manejo del lenguaje. Sus problemas usuales son: tendencia a la síntesis, ausencia de explicaciones, inexistencia de demostraciones, incoherencia temática, sintaxis caótica, puntuación confusa, mala comprensión de la bibliografía, y un largo etcétera. Creo yo que sí es posible lograr que una persona mejore substancialmente el nivel de su expresión escrita sin salir de los límites del sistema educativo. Con este objetivo en mente, en las líneas siguientes mostraré de qué manera la metodología de la enseñanza del lenguaje y la literatura en el colegio, y algunas veces en las universidades, fomenta el caos y la disgregación de la estructura de los escritos de las víctimas del sistema educativo. Por otra parte, la comprensión de estos problemas será situada en un marco conceptual referido a la evolución de los medios de comunicación y de los modos del razonamiento.

El primer problema nace de la necesidad de dar "cultura" que ha llevado al error de pretender enseñar "todo". El resultado es un currículo escolar que incluye cientos de acápites por año. Se debe ver todo y por lo tanto hay que proporcionar panoramas. Toda la literatura universal en un año (2)... y, en la mayoría de los colegios, ¡sin leer un solo libro! Libros de texto que incluyen todos los autores, pero que dedican sólo un par de párrafos y la cita de un fragmento infinitesimal de alguna de sus obras a cada uno. Sucesiones de períodos y autores presentados por pedazos inconexos. 45 minutos de clase para Byron, 2 horas para El Quijote, 30 versos del Cid, 2 páginas de La casa verde, 1 cuento de Ribeyro, Absalón, Absalón, ese desconocido, ausente, ¿quién será Eliot?

La incoherente heterogeneidad de los textos de lenguaje y literatura se percibe claramente en estructuras como la siguiente, tomada de Alvarado, Hernán. "Sexta unidad: Vanguardismo e indigenismo En: Lenguaje y literatura. 4° de secundaria. Lima, Quipu, 1992, págs. 141-170 (este texto es un ejemplo de cómo los programas del Ministerio de Educación obligan a los autores a repetir el error) : la unidad Vanguardismo e indigenismo de un texto típico para cuarto de secundaria incluye una página para explicar qué es el vanguardismo; un párrafo, un poema de España, aparta de mi este cáliz, dos poemas de Los heraldos negros y uno de Poemas humanos para César Vallejo; un párrafo y el poema Polirritmo dinámico o Gradín, jugador de foot-ball para Juan Parra del Riego... y punto final para la vanguardia. Luego, una página para explicar qué es el indigenismo; un párrafo y un fragmento de... ¡Matalaché! para el "indigenista" López Albújar; un párrafo y un fragmento de El mundo es ancho y ajeno para Ciro Alegría; y un párrafo y un pedazo de Todas las sangres para Arguedas. Dentro de la misma unidad siguen temas tales como El castellano en debate que incluye una nota periodística intitulada Cada vez se habla peor, afirma director de Real Academia Española y un escrito ¿Es el castellano el idioma de Dios?, ejercicios, una caricatura, algunas reglas para usar correctamente algunos signos de puntuación, un párrafo explicando qué es un contrato y un modelo de ese tipo de documento, dos fotografías y la exigencia de describirlas e interpretarlas, y finalmente una lista de características del lenguaje lejanamente emparentadas con el Curso de lingüística general de Saussure. En conclusión, demasiados temas poco o nada relacionados entre sí en un solo capitulo y explicaciones necesariamente superficiales. Ríos de información que piden a gritos sustancia que les dé peso y forma que los haga inteligibles, que se saben condenados al olvido, al repudio o al examen de múltiples alternativas para el ingreso a universidades e institutos superiores. El bosque impide ver la rama donde la rama es lo primero y es dorada.

Además, la escuela necesita mostrar al alumno que la literatura ha cambiado con el tiempo. Para ello recurre a periodificaciones de la historia literaria harto discutidas por los especialistas. Por ejemplo, "Neoclasicismo", "Romanticismo", "Realismo", "Simbolismo", "Naturalismo", "Vanguardismo", "Indigenismo" y "El boom" son algunos de los términos escogidos para significar épocas distintas. Estas etiquetas literarias son acompañadas por una lista de sucesos históricos que supuestamente deben dar el contexto social de las obras. Lo siempre ausente es la transición de una manera de escribir a otra y sus correlaciones con los desarrollos de los medios de comunicación, y es eso quizás lo más importante. Estos términos-etiquetas son aplicados a textos en función no del tratamiento literario de los temas, sino de los temas mismos de las obras y de sus contextos sociales. Por ejemplo, se enseña que el indigenismo responde a una inquietud por las condiciones de vida de los indígenas, que sus obras tratan de las tradiciones, la transculturación o la explotación, pero no se dice cuáles son las peculiaridades de su escritura. Hay otros casos en los que se mete la literatura en compartimientos estancos; por ejemplo, se habla de un periodo romántico peruano pero no se conoce el romanticismo europeo y, por lo tanto, no hay más que una muy mediocre escala para medir los productos americanos. La escala es el mismo libro de texto escolar donde los desconocidos Lord Byron y Novalis están condenados a 5 líneas cada uno y, a veces, a algún fragmento suelto. En otras palabras, en la búsqueda de una coherencia expositiva se llega a una fragmentaria coherencia - o coherente fragmentación - de la exposición: ésta se organiza alrededor de etiquetas mal definidas para ilustrar procesos literarios concebidos no en función de sus características literarias sino de sucesos ajenos a la naturaleza misma de las obras (Vea : Poética de la frustración. Elejalde, 1997).

Por otra parte, el abuso de los exámenes de múltiples alternativas atenta contra la mente humana en la escuela, en el examen de ingreso a universidades e institutos superiores y durante los mismos estudios post-escolares. Este tipo de exámenes tiene su lugar en un sistema cuyos profesores tienen las aulas sobrepobladas y no pueden calificar los exámenes de tantos alumnos de otra manera (algunos profesores de secundaria tienen a su cargo hasta 200 alumnos ellos solos. Lo mismo pasa en la educación post-escolar), y donde la lectura de los libros es reemplazada por simples amasijos de información. Parte de la solución ha de consistir en la casi proscripción de los exámenes de múltiples alternativas, los de espacios en blanco para rellenar o aquéllos de más de 4 preguntas y menos de 5 renglones para responder a cada una. Además, debe necesariamente acabarse con el hacinamiento en las aulas.

Los medios y la educación :

Esta opción pedagógica por la mera información responde a una tendencia similar de la sociedad contemporánea. Esta, marcada por los medios electrónicos, impone formas de cultura distintas cuyos efectos vivimos hoy. El predominio de la oralidad, la escritura manual, la imprenta, la masificación de los productos impresos y, finalmente, de la radio, el cine y la televisión ha sido vinculado con los modos con que los hombres se han relacionado con el saber a lo largo de la historia. Así, la sociedad oral es grupal, tribal; el saber se recita, la historia es compuesta en poemas épicos y la medicina se transmite hablando de maestros a aprendices puesto que el oído y la mnemotecnia son las claves de la tradición. En el campo del arte, los poetas no se interesan tanto por la invención como por la reelaboración; y los poetas premiados suelen ser los mejores recreadores de las mismas viejas historias vinculadas con la tradición amorosa, épica o religiosa. Posteriormente, la aparición de la escritura manual permite mejorar la contabilidad, registrar la palabra divina, suprimir las técnicas mnemotécnicas, registrar observaciones sobre la naturaleza y elaborar códigos de leyes. El saber se desplaza de la repetición a la argumentación o de la argumentación oral a la escrita. Se desarrolla la lógica, la filosofía, y las obras literarias quedan fijadas. Entonces aparecen individuos y grupos de especialistas que escriben para otros especialistas. El público iletrado y mayoritario consume la prestigiada palabra oral de los sabios, lo que hace obvia la relación entre el dominio del saber y las estructuras del poder.

Luego la imprenta fomenta el individualismo: cada individuo, frente a su libro, tiene la posibilidad de elaborar sus propias conclusiones. El aumento de la producción de libros permite que el saber circule entre grupos mucho más amplios de lectores. De esta manera los libros sagrados, los textos científicos y los políticos se hacen asequibles a los grupos sociales emergentes que ya los demandaban. La universidad desplaza al monasterio en la conservación y elaboración de un conocimiento que se hace más complejo por las necesidades de liderazgo de entidades políticas y económicas mayores. La producción de saber matemático, económico y financiero recibe entonces un fuerte impulso. En el área de las artes, los letrados reciclan constantemente los temas y las formas de las literaturas más antiguas y se concentran en un público mayor. Aparecen formas literarias alternativas a la preceptiva grecolatina mientras que los grupos iletrados consumen productos pensados especialmente para ellos.

Baste comparar el teatro griego o el romano con el de Lope de Vega, o el de Corneille con el de Shakespeare para entender la vitalidad de las alternativas a la preceptiva clásica. Por otra parte, los iletrados y los semianalfabetos solían consumir impresos llenos de ilustraciones que hacen recordar las historietas modernas o las páginas de los libros actuales de enseñanza secundaria, llenos de figuritas y diagramas

Ya en los tiempos modernos, la tónica la da la masificación de los productos de la imprenta. En 1814 el Times de Londres puede por fin realizar mil cien impresiones por hora gracias a la prensa de dos cilindros y ya cualquiera puede enterarse de los sucesos recientes. Por otra parte, el nuevo público y el autor establecen un diálogo constante a través del periódico en la novela por entregas, en el folletín, y en las presiones de las pujantes casas editoriales. Lo anterior significa que los libros, fabricados en grandes cantidades, están sujetos a las fluctuaciones de mercados más grandes y más populares; en otras palabras, se sujetan a los requerimientos de la demanda masiva. Aparecen también las bibliotecas públicas que se suman a las de palacios, monasterios y universidades. Es en este mundo aburguesado que se desarrollan el romanticismo el realismo y el simbolismo y ya casi nada es igual a los siglos precedentes. La literatura deja de simplemente reelaborar y se dedica a inventar tramas ingeniosas donde lo importante es la acción. El artista, liberado de los gustos de su aristocrático mercado de antaño, y económicamente independiente, experimenta ya no sólo con los temas sino también con los modos de expresión. Es en el siglo XIX que la novela y la pintura realista hechas para el gran público coexisten con un arte de minorías que inventa mundos sugeridos. Gauguin, Van Gogh, Baudelaire y Lautremont pueden crear mundos posibles - o imposibles - y ganarse la vida.

En el s. XX., los hijos de este público se enfrentan a la explosión del saber, a la radio, al cine. La cómoda visión del hombre racional centro del universo es pateada por Darwin, Freud, Marx y Einstein; la radio y el cable submarino informan qué pasa al otro lado del mundo en el mismo día, y la gran guerra termina con el sueño del progreso industrial indefinido. Todo aumenta de escala: el conservadurismo y la rebelión, la industria y la pobreza, las finanzas y la política. Entonces el arte de vanguardia profundiza la búsqueda de nuevas maneras de escribir, se hace eco del desgarramiento de las cómodas e insuficientes formas tradicionales de ver el mundo, y protesta. Por otro lado, las ideologías y las comunicaciones se hacen planetarias... y hay que informar. En este siglo los modos del pensamiento se empiezan a desplazar del patrón lineal del libro a la simultaneidad de la imagen.

El uso de la imagen trae ventajas y desventajas. Hoy, los noticieros televisivos transmiten, en tres horarios, mucha información fácilmente digerible, pero la dificultad de razonar sobre la historia por medio de la hipnótica narración audiovisual de los hechos desliga la noticia de los procesos sociales que la enmarcan. La ficción televisiva aleja de la palabra escrita y, con ella, de la lógica argumentativa clásica. La gente lee menos o lee periódicos y ve televisión. Si por un lado el periódico y la televisión democratizan el saber de la sociedad, por otro, no pueden argumentar detenidamente sobre nada y se ven obligados a usar otras maneras de razonar. Los medios masivos, bajo la tiranía del tiempo, se limitan bien a informar de los hechos, bien a condensar argumentaciones o presentar sólo sus resultados. Como consecuencia, el hecho aparece descontextualizado y las argumentaciones banalizadas.

Dentro de esta tónica, se está imponiendo poco a poco la idea de que los libros de textos escolares deben ser atractivos, posición que comparto, y junto con esta idea están apareciendo más y más libros llenos de coloridas láminas y cuadros sinópticos. En el campo de la informática, por otra parte, se suceden las ediciones de enciclopedias - profusamente adornadas de videos y música - en discos compactos. Se suele olvidar que estos materiales son meras herramientas auxiliares que no deben suplantar a los libros tradicionales. El libro tradicional puede no ser tan atractivo como el libro con figuritas del mismo modo que el tractor es menos elegante que el convertible rojo, pero el libro es rentable intelectualmente de un modo que las figuritas no pueden serlo. Noconfundamos el criterio pedagógico del placer del trabajo académico con el criterio publicitario del spot televisivo. Los alumnos del colegio deben leer libros "tradicionales", aunque no les guste la presentación, y los profesores no podemos ni debemos reemplazarlos con figuritas siguiendo el criterio de un modernismo que no tiene mucho de modernidad. Las figuritas sí pero sólo como herramienta auxiliar.

Para terminar :

Quizás ésta no sea la mejor solución pero es ya un enfrentamiento a los problemas del semianalfabetismo, la masificación de la comunicación, la oralidad y la fragmentación del conocimiento en la cultura de la información. A sólo siete años del s. XXI debemos dejar de pensar y actuar como en el s. XIX. Sin embargo alguien podría decir que esto es una gran utopía porque el primer paso tendría que consistir en la reeducación de la mayoría de docentes en el Perú, y no se equivocaría. Definitivamente hace falta dirección e inversión para elevar la calidad de los cuadros de docentes. Estoy seguro que un buen primer paso podría ser el efecto de cascada que se iniciaría por la modificación de los exámenes de ingreso. Así se obligaría a las instituciones educativas a buscar profesores adecuados a la nueva realidad y, por consiguiente, los centros de formación de docentes tendrían que modificarse a sí mismos para cubrir los nuevos requerimientos de la demanda laboral. Por supuesto, los resultados no se serían sino a mediano y largo plazo pues son varias generaciones en ejercicio las que tendrían que adaptarse o ser reemplazadas, y eso toma tiempo.

NOTAS :

Nota 1 :

Prueba de la incoherencia de la expresión escrita de estudiantes universitarios es la siguiente transcripción de la respuesta a una pregunta de un examen final del curso de Lengua I. Se pidió a los alumnos que expliquen las relaciones entre el lenguaje y la sociedad. El escrito debía mostrar la lectura de los ensayos "Cogito interruptus", "La multiplicación de los media", "Una fotografía", "Lo cómico y la regla" y "Elogio de Santo Tomás". En: Eco, Umberto. La estrategia de la ilusión. Barcelona, Lumen, 1986. Todos los ensayos fueron leídos, analizados y discutidos en clase. Veamos la respuesta de la alumna: "El lenguaje es una forma de comunicación, esta puede ser escrita, hablada, por imagen o por fotografías. Eco da un ejemplo de como una fotografía publicada en un periódico, produce un efecto psicológico a la gente que empiesa a imaginarse lo que en ese momento ocurrio o de como a podido el fotografo captar esa imagen todo esto antes de leer la leyenda de la Fotografía. Pero eso en si no importa lo que interesa es que, en si la gente se entere y compre el periodico para enterarse mas sobre el asunto. ".

Nota 2 :

En un año se debe estudiar toda la literatura universal, de La Ilíada de Homero a Opiniones de un payaso de Böll; o toda la literatura peruana de Ollantay a Historia de Mayta de Vargas Llosa. La obvia consecuencia es la superficialidad del saber. Nada es conocido realmente a fondo. El problema se agrava cuando el texto escolar incluye además temas correspondientes al estudio del lenguaje como "El ensayo", "Los medios masivos de comunicación", "La preparación de facturas", "La naturaleza plurilingüe y multicultural del Perú", etc. Me pregunto cuántos acápites incluirán los libros de texto del año 2,150.

Educación y medios masivos de comunicación, un punto de vista


A continuación encontrarán un texto de G. Lourdes Mondragón Pedrero que reflexiona sobre una de las variables de la Educación a través de los medios. Como leerán, el marco de referencia de la sociedad mediatizada y la necesidad de leer y escribir en los medios es la misma que las otras aristas.

Los medios masivos de comunicación en nuestra sociedad de hoy muestran una creciente influencia como formadores culturales, ya que determinan en gran medida nuestras ideas, hábitos y costumbres.

En la actualidad es posible obtener grandes cantidades de información (datos) y noticias (hechos) con rapidez sin importar si surgen del pasado o del presente.

De esta manera nuestra sociedad se va configurando en un "Entorno Informático". Todas estas transformaciones dentro del desarrollo tecnocientífico han modificado la estructura y la dinámica en los ámbitos del quehacer humano.

La educación en las últimas décadas pareciera uno de los renglones en donde se observa un desfase significativo, pues se sigue haciendo del acto educativo una mera transmisión del conocimiento, aún cuando las orientaciones teóricas contemporáneas en el terreno de la pedagogía invitan al docente a optar por otra manera de concebir el proceso de enseñanza aprendizaje.

Es así, que la sociedad en su conjunto evoluciona hacia otras formas de aprender y la educación se colapsa, perdiendo el potencial que por mucho tiempo le fue reconocido por la sociedad.

Se ha estigmatizado a los medios de comunicación desde su surgimiento, colocándolos desde una posición marginal hasta aquella de complementariedad y de un control absoluto de sus contenidos por intereses particulares hasta la actual laxitud, negando o desconociendo las ventajas técnicas y pedagógicas de las nuevas tecnologías.

A lo anterior habría que agregar que no se trata de una crisis que como tal se produce a partir de la revolución industrial, si bien es cierto que este desarrollo precipita el volver la mirada hacia el sistema educativo, la realidad es que la misma evolución de la actividad humana ha venido empujando hacia formas innovadoras en la educación y el uso de los medios de comunicación.

Ahora bien, si se analiza el problema desde la perspectiva social, una de las situaciones que han participado en la crisis educativa institucionalizada, es el eclipse de la familia como elemento básico en la socialización primaria de los individuos. Durante siglos la familia jugó un papel protagónico como espacio de socialización y formación de valores. Con el surgimiento de la revolución industrial en el siglo pasado, y de la cada vez mayor participación de la mujer en el mercado laboral, el núcleo familiar se ha ido ensanchando, provocando que el niño tenga cada día menos oportunidades de contactar con los miembros de su familia.

Es por ello, que entre las nuevas demandas que se exige que cumpla la institución escolar, está precisamente la de crear en sus educandos aquellos valores de adaptación social y familiar que le harán crecer, desarrollarse y madurar, multiplcando su atención al alumno y sobrecargándose de nuevas tareas, que se adicionan a las que ya tenían.

Si se concede razón a la afirmación de que el entorno educativo no sólo se circunscribe a la escuela, se podrá estar en posibilidad de concebir el debido mérito a los medios de comunicación masiva, como agentes de educación.

Tanto la educación formal o institucionalizada como la informal educan al hombre, la una con objetivos, métodos pedagógicos definidos y la otra sin una jerarquía normada en grados académicos y en donde el individuo asume su propia responsabilidad en el aprendizaje.

Al ser tan diversificada y amplia la educación informal que se trasmite a través de los medios de comunicación se dificulta su entendimiento y estudio, empero no por desconocerse su mediación debe ignorarse su valor educativo que rebasa con mucho a los sistemas escolarizados.

El reto es, que debe replantearse el papel de la escuela ante el entorno social y comunicativo y reconocer abiertamente que ese entorno forma parte esencial de su quehacer profesional en cuanto a que brinda saberes que son asimilados por los educandos.

Se deberá por tanto, aprovechar y utilizar cada vez más las nuevas tecnologías de comunicación como lo son la radio, la televisión y multimedia ya disponibles de manera innovadora y evitar hacer un uso meramente tradicional de estos instrumentos.

En la realidad educativa de hoy urge un cambio de mentalidad que imponga entre los educadores en particular y los interlocutores de la comunidad educativa en general (autoridades, padres de familia y alumnos) una visión amplia sobre las distintas alternativas que proporcionan los medios masivos de comunicación para el enriquecimiento y deiversificación del acervo cultural de nuestros alumnos .

Una educación "pluridimensional" deberá combinar necesariamente y de forma integral las múltiples oportunidades de aprendizaje que ofrece el entorno social del individuo, debe también centrar su esfuerzo en guiar el proceso formativo de las nuevas generaciones. Ante el desarrollo de los medios colectivos de comunicación, la alternativa de la educación como institución es la de una vez por todas tomar en sus manos las riendas de los ámbitos educativos sean o no escolarizados y enderezar su rumbo antes de que otras instancias distintas a las de docencia se anticipen.

Toda crisis lleva implícitas sus posibilidades de superación, es necesario repasar el estado actual de sistema educativo y reflexionar sobre la pertinencia de los enfoques teóricos recientes, y así poder crear un nuevo paradigma educativo.



Bibliografía.

García Duarte, Nohemy. "Educación Mediática" el potencial pedagógico de las nuevas tecnologías de la comunicación, colección México 2000, UPN, marzo del 2000.

Educación y Medios de Comunicación en el contexto iberoamericano



J. Ignacio Aguaded Gómez, J. Ignacio Aguaded Gómez, Julio Cabero Almenara y Julio Cabero Almenara, coordinaron la investigación que les comparto.

A continuación pueden ver el índice. Si les interesa descargar el archivo PDF, sólo den un click aquí


• Prólogo• Prólogo............................................................................................................................ 11
Juan Marchena. Universidad Internacional de Andalucía
• Introducción• Introducción.............................................................................................................. 15
J. Ignacio Aguaded y Julio Cabero. Universidades de Huelva y Sevilla
• La Educación para la Comunicación. La enseñanza• La Educación para la Comunicación. La enseñanza
de los medios en el ámbito hispanoamericanode los medios en el ámbito hispanoamericano............................ 19
José Ignacio Aguaded Gómez. Universidad de Huelva
• Medios audiovisuales y nuevas tecnologías de la• Medios audiovisuales y nuevas tecnologías de la
información y la comunicación en el contexto hispanoinformación y la comunicación en el contexto hispano ...... 49
Julio Cabero Almenara. Universidad de Sevilla
• La lectura crítica de la prensa en el contexto• La lectura crítica de la prensa en el contexto
iberoamericanoiberoamericano ............................................................................................................ 71
Roxana Morduchowicz. Universidad de Buenos Aires (Argentina)
• La televisión, generadora de un nuevo• La televisión, generadora de un nuevo
espacio educativoespacio educativo........................................................................................................ 83
Francisco Martínez Sánchez. Universidad de Murcia
• La producción universitaria de televisión y vídeo• La producción universitaria de televisión y vídeo
educativos: entre la coproducción y la cooperacióneducativos: entre la coproducción y la cooperación................ 103
Jesús M. Salinas. Universidad de las Islas Baleares
• La televisión como recurso educativo en• La televisión como recurso educativo en
un contexto iberoamericanoun contexto iberoamericano ............................................................................ 121
Manuel Cebrián de la Serna. Universidad de Málaga
ÍÍndicendice
8 Educación y Medios de Comunicación en el contexto iberoamericano
• Educar con televisión• Educar con televisión........................................................................................ 133
Pablo García. Televisión Española (TVE)
•Pedagogia da Comunição, cinema e ensino:•Pedagogia da Comunição, cinema e ensino:
Dimensões pedagógicas do cinemaDimensões pedagógicas do cinema ........................................................ 143
Vítor Reia Baptista. Universidad do Algarve (Portugal)
• C• CINEDINED: 25 años de cine científico: 25 años de cine científico............................................................ 157
Francisco Trápaga Mariscal. Cinematografía Educativa. Cuba
•Investigación sobre los efectos de los eventos•Investigación sobre los efectos de los eventos
instruccionales en las estrategias de aprendizajeinstruccionales en las estrategias de aprendizaje
a través de los mediosa través de los medios............................................................................................ 187
Elena Dorrego. Universidad Central de Venezuela
•La revolución del silicio: infordomésticos•La revolución del silicio: infordomésticos
y educacióny educación...................................................................................................................... 213
Manuel Fandos Igado. CEP de Calatayud (Zaragoza)
•Diseño de materiales multimedia por educadores:•Diseño de materiales multimedia por educadores:
un estudio cualitativoun estudio cualitativo............................................................................................ 227
Isabel Borrás. Louisiana State University. USA
•Diseño y gestión de una Videoteca•Diseño y gestión de una Videoteca...................................................... 235
Carlos Iriart. Videoteca del Ayuntamiento de Madrid
•Gestión informática de una Videoteca•Gestión informática de una Videoteca.............................................. 243
Pablo Romero. Videoteca de Madrid
• Anexo I: Profesores y alumnos del Seminario• Anexo I: Profesores y alumnos del Seminario
Internacional «Educación y Medios de Comuni-Internacional «Educación y Medios de Comuni-
cación en el contexto iberoamericanocación en el contexto iberoamericano.................................................... 253
Sede Iberoamericana de la Rábida. Universidad Inter. de Andalucía

Con los dedos, una actividad para los chicos en sus escuelas

El Taller de Cine "El Mate", dependiente de la Dirección de Educación de la Municipalidad de Vicente López, propone una actividad en las escuelas públicas. Es un proyecto que se implementa con el apoyo de los medios audiovisuales y su objetivo central es la COMUNICACION

El resultado de los encuentros coordinados por el equipo del Taller de Cine "El Mate" no será una película sino un "blog": una bitácora en Internet en la que se recopilan los materiales: las imágenes, textos y voces que se generan durante las visitas.

Hasta ahora los temas en los que se involucraron los chicos han sido: "tener amigos", "la libertad", "los padres", "la escuela", "la convivencia", y otros que surgieron por motivación propia.

Esta pieza registra parte del trabajo de los niños en las escuelas 12 y 19. La visión se complementa muy bien con las fotos que pueden apreciarse en: http://tallerelmate.multiply.com/photos/album/23


Declaración de Madrid


Educación y Medios de Comunicación

“La Bahía de los Cinco Vientos”


La alfabetización de la humanidad, que todavía no se ha alcanzado en nuestro mundo, ha sido una de las grandes conquistas del pasado. La alfabetización mediática es ahora el gran reto que hay que alcanzar.

No podemos aceptar que la brecha digital nos distancie y nos incomunique.

El futuro de la sociedad del conocimiento debe prestar una especial atención a esta nueva alfabetización mediática.

Preámbulo

Los abajo firmantes, personas representantes de entidades, instituciones y organizaciones sociales, de asociaciones de madres y padres, consumidoras y usuarias, profesoras y profesores, expertas en el ámbito de la comunicación y la educación, y ciudadanos en general

desde nuestro compromiso e interés común en aprovechar eficazmente las grandes ventajas de pueden proporcionar los medios de comunicación y las tecnologías de la información (TIC) para el desarrollo educativo y cultural de nuestra sociedad

desde nuestra preocupación, también común, por el progresivo deterioro sufrido por los contenidos de la programación televisiva y la ausencia de alternativas sólidas planteadas para favorecer el desarrollo de la infancia y la juventud, tanto a través de este medio de comunicación como de las "otras pantallas"

Hacemos pública la siguiente Declaración de Madrid, sobre Educación y Medios de Comunicación, denominada La Bahía de los Cinco Vientos, con la esperanza de que nuevos aires educativos soplen en nuestra sociedad de la información y de la comunicación de manera que todos podamos beneficiarnos de ellos

Madrid, 9 de febrero de 2005

PS1. Sólo si todas las personas que formamos parte de la sociedad tomamos conciencia de la importancia de este asunto, se empezará a vislumbrar una luz de esperanza en el horizonte. Es por ello que pedimos tu adhesión a esta Declaración de Madrid sobre Educación y Medios de Comunicación, denominada “La Bahía de los Cinco Vientos”.

PS2. Después de la lectura de esta Declaración de Madrid, el día 9 de febrero de 2005 en Madrid, pensamos leerla y darla a conocer en El Cairo (Egipto, marzo 2005), Bruselas (Bélgica, Parlamento Europeo y CE, abril 2005), Nueva York (EEUU, junio 2005) y en otras ciudades del mundo, coincidiendo con la celebración de eventos relacionados con la “albafetización mediática”.

Consideraciones

1. Los medios de comunicación son instrumentos prioritarios de ocio, entretenimiento y, de forma más matizada, de aprendizaje, para las niñas y los niños españoles. La televisión sigue siendo el medio más seguido por el espectador infantil. Niñas y niños viven en un estado de indefensión, tanto frente a los medios de comunicación tradicionales, como frente a los sistemas de información y comunicación que ha desarrollado en los últimos años la tecnología digital. Las niñas y los niños tienen fácil acceso a contenidos inadecuados; a la vez que existe una carencia de ofertas infantiles atractivas, de calidad, variadas en géneros y que eduquen en valores, tal como señala la Convención del Derecho del Niño de 1989, al recoger expresamente el derecho de todo niño al acceso a los medios de comunicación (art.17) y a la libertad de expresión (art.13).

2. En los últimos años se ha producido una profunda involución en el desarrollo de la educación mediática (alfabetización mediática) a pesar de la enorme importancia que los medios de comunicación tienen en la adquisición de conocimientos y valores, en la adquisición de hábitos y comportamientos y, en definitiva, en su potencial capacidad para contribuir a la formación de personas más activas, más críticas, comunicativamente más competentes y, por consiguiente, más libres.

3. Esa indefensión y las carencias de formación descritas pueden ser aún más graves en la actual etapa de digitalización y convergencia tecnológica. Sin una educación adecuada en el uso de los medios de comunicación y de las tecnologías de la información corremos el riesgo real de que se produzca una quiebra familiar, emparejada a una auténtica quiebra social, que provoque la brecha digital a menudo denunciada, entre info-ricos e info-pobres. Existe además el peligro real de un progresivo deterioro del sistema democrático, cada vez más sometido a la influencia de las grandes corporaciones y un aumento del riesgo de manipulación de la ciudadanía desde un punto de vista tanto político como económico.

4. Es fundamental alcanzar un nuevo paradigma en el ámbito de la comunicación social que asegure la participación en la toma de decisiones públicas de todos los agentes implicados: administraciones, empresas, profesionales de la creación y de la información, expertos, madres, padres y usuarios en general. Un nuevo paradigma que reconozca la importancia estratégica y de futuro de la educación en comunicación.

5. La infancia debe ser el grupo participante y destinatario prioritario en una educación para la comunicación. Madres, padres y educadores en general, deberán contar con los apoyos didácticos necesarios que les suministren herramientas para la educación de la infancia. Estas ayudas contribuirán, a la vez, a un adecuado aprovechamiento, en positivo, de las nuevas pantallas, los medios de comunicación y los sistemas de información, y harán posible la propia formación crítica de la ciudadanía.

Peticiones

1. El cumplimiento obligatorio de la legislación nacional e internacional (Directiva comunitaria de la Televisión sin Fronteras) en materia de comunicación, muy especialmente en lo que se refiere a la "protección, promoción y defensa" de los derechos de la infancia y la adolescencia, no sólo por parte del Estado sino también por parte de las empresas privadas.

2. La creación, a la mayor brevedad, de un Consejo del Audiovisual, de ámbito estatal, independiente, de composición plural, encargado de supervisar el cumplimiento de la legislación y que tenga capacidad sancionadora. Un Consejo que potencie la autorregulación, defienda la libertad de expresión, proteja a la infancia y recoja las demandas de la ciudadanía.

3. El diseño de un plan de educación global en comunicación que asegure la formación en el uso de los medios y la tecnología de la información, así como en la elaboración y análisis de los mensajes. Esta educación en comunicación deberá facilitar el diálogo entre la infancia, la juventud y los adultos en los entornos escolares y familiares, entre otros, y promover la creatividad, así como fomentar la capacidad de análisis crítico y de autocrítica.

4. La inclusión y el reconocimiento de la educación en comunicación y de la enseñanza de los medios y de las tecnologías de la información en los programas escolares, desde un punto de vista transversal, no sólo tecnológico sino también integralmente comunicativo. Esta formación no deberá limitarse a dar a conocer unos determinados recursos técnicos y expresivos sino que también facilitará instrumentos para comprender el mundo y saber actuar en él. Los medios presentan visiones del mundo que influyen en los comportamientos sociales y en la potencial maduración ética de niños y jóvenes. El análisis de los mensajes audiovisuales y multimedia y la producción de mensajes por parte de las personas más jóvenes para que puedan hacer llegar su voz, contribuirán a reforzar su maduración como ciudadanas y ciudadanos responsables.

5. La potenciación por parte de los gobiernos de una política de comunicación que garantice la pluralidad de oferta, la existencia de proveedores de contenido independientes, el mantenimiento de operadores públicos y sociales sin ánimo de lucro, y la promoción de políticas coordinadas desde el punto de vista local, autonómico, nacional, europeo e internacional que hagan visible el diseño, producción y difusión de contenidos de calidad, útiles para la educación e innovadores y positivos para la infancia. En este sentido proponemos el diseño de programaciones específicas para la infancia, especializadas y segmentadas según niveles de edad, que mejoren el cumplimiento de los derechos de los niños, niñas y adolescentes en este ámbito.

Periodistas por un día

Les comparto este video que responde a la iniciativa: Periodistas por un día, Programa Escuela y Medios, realizado por el Ministerio de Educación de la Nación, "El juego limpio", TN, Nelson Castro.


jueves, febrero 08, 2007

Educación en medios y competencia emocional


Les comparto esta semana este extraoridanirio texto del Profesor Joan Ferrés i Prats que publicó en la Revista Iberoamericana de Educación

Joan Ferrés i Prats (*)
Síntesis: La eficacia de la educación en medios está condicionada por la capacidad de los educadores para comprender a fondo lo que significa la experiencia de ser espectador, lo que implica tomar conciencia del peso de las emociones y del inconsciente en esta experiencia.
Lo que nos dice hoy la neurociencia sobre el cerebro emocional ayuda a comprender la fuerza socializadora de los medios audiovisuales, como se comprueba en mecanismos comunicativos como el product placement o el value placement.


También facilita esta comprensión el hecho de analizar la experiencia audiovisual a la luz de lo que los psicólogos conocen como fenómenos entre dos luces, fenómenos a medio camino entre la razón y la emoción, entre la conciencia y el inconsciente, entre lo primitivo y lo evolucionado.
Como todos estos fenómenos, la experiencia audiovisual es decisiva en la construcción o modelado de la identidad personal, precisamente a partir de los modelos de comportamiento que ofrece para el consumo.

En definitiva, sólo desde la competencia emocional, desde la comprensión de la fuerza de las emociones en la experiencia audiovisual, puede impartirse una educación en medios que sea eficaz.

Síntese: A eficácia da educação em meios está condicionada à capacidade dos educadores para compreender a fundo o que significa a experiência de ser espectador, o que implica tomar consciência do peso das emoções e do inconsciente nesta experiência.

O que nos diz hoje a neurociência sobre o cérebro emocional ajuda a compreender a força socializadora dos meios audiovisuais, como se comprova em mecanismos comunicativos como o product placement ou o value placement.

Também facilita esta compreensão o fato de analisar a experiência audiovisual à luz do que os psicólogos conhecem como fenômenos entre duas luzes, fenômenos a meio caminho entre a razão e a emoção, entre a consciência e o inconsciente, entre o primitivo e o evolutivo.

Como todos estes fenômenos, a experiência audiovisual é decisiva na construção ou modelado da identidade pessoal, exatamente a partir dos modelos de comportamento oferecidos para o consumo.

Definitivamente, somente a partir da competência emocional, da compreensão da força das emoções na experiência audiovisual, pode ministrar-se uma educação em meios que seja eficaz.

1. Introducción
En el Seminario Internacional que se celebró en Sevilla en febrero de 2002, la UNESCO definió los parámetros que habría que tener en cuenta para un adecuado planteamiento de la educación en comunicación (EC) como disciplina autónoma:

  • Mediante la educación en comunicación se pretende enseñar y aprender sobre los medios de comunicación, más que con esos medios.
  • La educación en comunicación comprende el análisis crítico y la producción creativa.
  • La educación en comunicación puede y ha de tener lugar tanto en el ámbito de la educación formal como en el de la no formal. En consecuencia, ha de afectar de igual modo a los niños y a los adultos.
  • La educación en comunicación ha de promover el espíritu de comunidad y de responsabilidad social, así como la autonomía personal.

Son criterios claros y fácilmente asumibles por la mayor parte de los profesionales de la enseñanza que son sensibles a este problema. Las dudas pueden aparecer, si acaso, cuando se trata de definir qué es lo que hay que enseñar sobre los medios, qué comporta el concepto de análisis crítico, o cómo hay que impartir esa enseñanza.
Y es que, si es un problema que en la mayoría de los centros no se imparten enseñanzas relacionadas con la educación en medios, también lo es que cuando se imparten no se hace de la manera adecuada.
A mi entender, el error principal de algunos profesionales de la enseñanza que instruyen sobre contenidos relacionados con la educación en medios consiste en marginar dimensiones fundamentales en la experiencia del consumo de medios. En concreto, las dimensiones relacionadas con la emotividad y el inconsciente.
Es imposible encarar de manera eficaz la educación en medios si no se analiza en profundidad lo que comporta ser espectador, si no se comprende por qué atraen los medios de masas audiovisuales, qué necesidades satisfacen y de qué manera ejercen su influencia socializadora. De eso se deriva que es irrealizable afrontar de manera apropiada la educación en medios sin una adecuada competencia emocional, es decir, sin un conocimiento en profundidad de cómo funciona el cerebro emocional y de cómo influye en el consumo de mensajes audiovisuales.

2. A vueltas con el cerebro emocional
Una de las exigencias en la que más insisten los educadores cuando afrontan la educación en medios es la de formar a los ciudadanos en el sentido crítico. Se da por sentado que dicho sentido comporta un cambio sustancial en la manera de ser espectador, y se sobreentiende que tal cambio se manifiesta sobre todo en la capacidad de utilizar la reflexión donde antes había emoción, es decir, en la capacidad de sustituir la emotividad por la racionalidad.
En una cultura como la occidental, caracterizada por la tendencia a sobredimensionar la racionalidad y la conciencia, y, a su vez, por extremar las reticencias ante las emociones y el inconsciente, es lógico que abunden las restricciones ante unos medios de masas audiovisuales que se caracterizan por su incidencia en la emotividad y en el inconsciente. Y que, si acaba por aceptarse la necesidad de una educación en medios, sea precisamente para conseguir que se impongan la racionalidad y la conciencia donde antes reinaban la emotividad y el inconsciente.
El papel que se ha atribuido a las emociones en la cultura occidental ha variado mucho a lo largo de los siglos. En las últimas décadas, desde el momento en que el cognitivismo se convirtió en el sistema dominante para explicar los procesos mentales, las emociones comenzaron a ser marginadas. No había espacio para ellas. Considerada la mente como un ordenador (computador), no hacía falta recurrir a las emociones para explicar su funcionamiento.
En una fase posterior, los teóricos del cognitivismo empezaron a prestar atención a las emociones, pero para someterlas al dictado de la racionalidad, considerándolas como un simple apéndice de la mente racional. Las emociones fueron redefinidas como procesos cognitivos fríos, desprovistos de todo contenido pasional. Para el cognitivista una emoción no se diferenciaba de un acto de cognición: las emociones eran sólo pensamientos sobre las situaciones.
Algo similar ocurrió con el inconsciente. Resulta curioso, porque fueron los cognitivistas los que acuñaron el concepto de “inconsciente cognitivo” para indicar que una gran parte de la actividad de la mente se produce fuera del alcance de la conciencia. Pero obviaron, y en muchos casos rechazaron el inconsciente freudiano o dinámico, entendido como depósito de las pulsiones originarias, instintivas, y de las pulsiones reprimidas no accesibles a la conciencia.
Las cosas comenzaron a cambiar. Hoy sabemos por la neurobiología que las emociones y el inconsciente tienen un peso excepcional en la mayor parte de las decisiones y de las creencias humanas. Lo sabemos desde la neurociencia. Los neurobiólogos hablan hoy explícitamente de “las lastimosas consecuencias” que se derivan del tratamiento que la teoría cognitivista ha hecho de las emociones y del inconsciente (LeDoux,1999, p. 43).
LeDoux, neurobiólogo estadounidense, es tajante cuando afirma que “la cognición y la emoción […] parecen funcionar a nivel inconsciente, y al nivel consciente únicamente llegan los resultados de los procesos cognitivos y emocionales, y sólo en algunas ocasiones” (ídem, p. 23). Y más adelante: “es en el inconsciente emocional donde tiene lugar gran parte de la actividad emocional del cerebro” (ídem, p. 71).
La reivindicación que hace LeDoux de algunos conceptos postulados por Freud se pone de manifiesto en esta cita: “Freud tenía razón cuando describió la conciencia como la punta del iceberg mental”. La cita debería resultar inquietante para los educadores, y, en general, para el ámbito académico. Si la mente humana es sobre todo emoción e inconsciente, si los medios de masas audiovisuales inciden de manera prioritaria en las emociones y en el inconsciente, y, finalmente, si el mundo académico tiende a centrar todas sus aproximaciones a los medios en la racionalidad y en la conciencia, estamos malgastando esfuerzos y errando las tentativas.

3. Modularidad cerebral
La modularidad cerebral (la relación entre cerebro emocional y cerebro racional) se expresa mediante un complejo juego de interacciones. Los módulos interaccionan entre sí, para bien o para mal.
Es en este sentido que hoy afirman los especialistas: “el sentimiento es un componente integral de la maquinaria de la razón” (Damasio, 1996, p. 9). “Determinados aspectos del proceso de la emoción y del sentimiento son indispensables para la racionalidad” (ídem, p. 10). El despliegue efectivo de las estrategias de razonamiento depende, en gran medida, de la capacidad continuada de experimentar sentimientos.
Ahora bien, que los módulos se necesiten para un adecuado funcionamiento del sistema global no significa que no puedan actuar de manera autónoma, independiente: “anatómicamente hablando, el sistema emocional puede actuar independientemente del neocórtex. Hay ciertas reacciones y recuerdos emocionales que tienen lugar sin la más mínima participación cognitiva consciente”. Esa necesaria integración “no significa que las emociones y los sentimientos no puedan causar estragos en los procesos de razonamiento en determinadas circunstancias. La sabiduría tradicional nos dice que pueden, e investigaciones recientes del proceso normal de razonamiento también revelan la influencia potencialmente dañina de los sesgos emocionales” (ibídem). Los neurobiólogos hablan en estos casos de “secuestro de la racionalidad” (Goleman, 1997).
Y es que el cerebro emocional, cuando actúa de manera autónoma, recurre a unos mecanismos diferenciados, que, una vez más, resultan similares a los que había descrito la psicología dinámica. “Si una determinada entidad en el mundo exterior es un componente de una escena en la que otro componente era una cosa buena o mala, es decir, si excitó una disposición innata, el cerebro puede clasificar la entidad para la que de forma innata no se había establecido ningún valor como si también fuera valiosa, tanto si lo es como si no. El cerebro extiende un tratamiento especial a esta entidad simplemente porque está cerca de la que, con seguridad, es tan importante. Se puede denominar a esto gloria reflejada, si la nueva entidad está cerca de una cosa buena, o culpable por asociación, si está cerca de una cosa mala. La luz que resplandece sobre un objeto importante, genuino, sea bueno o malo, lucirá también sobre su compañía” (Damasio, 1996, pp. 116-117).
Puede observarse que Damasio recupera en esta descripción el concepto del pensamiento mágico de Freud, pensamiento primario, asociativo, transferencial. Si la mente racional confiere sentido y valor a las realidades mediante relaciones de causa y efecto, el cerebro emocional lo confiere mediante estructuras de asociación o de transferencia.
Sólo desde el pensamiento mágico o transferencial puede comprenderse la experiencia de ser espectador. Es aplicando estructuras de transferencia como nos identificamos con el personaje de una película o como proyectamos sentimientos de agresividad hacia otro. Es aplicando estructuras de asociación o de transferencia (gloria reflejada) como asignamos valor positivo a un producto por el simple hecho de que aparece vinculado a un personaje positivo, interpretado a su vez por un actor o por una actriz atractivos.

4. Del product placement al value placement
La cantidad de dinero que se dedica a la inserción de productos en momentos clave de las películas y de las series televisivas (estrategia conocida como product placement) es una muestra del peso de las emociones y del inconsciente en la experiencia del consumo audiovisual. Si se realizan estas inversiones es porque se sabe que resultan rentables. Y la normativa que regula tal estrategia comercial pone de manifiesto los mecanismos específicos mediante los que se mueven las emociones y el inconsciente.
La prensa escrita informaba recientemente de la primera experiencia conocida de aplicación del product placement a la literatura. La veterana escritora Fay Weldon llegó a un acuerdo con Bulgari para escribir una novela patrocinada por esta firma de joyería. Bulgari ofreció una generosa cantidad a la escritora. Como contrapartida, ésta se comprometió a hacer aparecer el nombre de la marca un buen número de veces. De hecho, hasta en el título: The Bulgari Connection1.
Las empresas especializadas en el product placement audiovisual tienen unos curiosos baremos para medir lo que pueden pagar a las productoras por la inclusión de sus productos. Pagan más si en la historia el producto queda asociado a un personaje principal que a uno secundario. Pagan más si el personaje va a ser interpretado por una estrella que si lo va a ser por un actor o una actriz poco conocidos. Pagan más si el producto va a aparecer en un momento cumbre del filme o en otro más anodino…
Esta regulación demuestra que los especialistas en product placement conocen a la perfección la manera cómo construimos, cómo conferimos sentido y valor a la realidad cuando la racionalidad está aparcada. En otras palabras, las técnicas del product placement son una nueva muestra de la construcción del sentido y del valor mediante mecanismos inconscientes, asociativos, contaminantes, que burlan la razón.
En definitiva, el product placement representa un excelente negocio para las productoras de cine y de televisión (ahora parece que también para algunos escritores), y para las empresas que desean promocionar sus productos, y una jugada manipuladora para los receptores, condenados a ser tratados como consumidores incluso cuando no quieren ser más que espectadores o lectores.
Sorprende que los especialistas en product placement conozcan tan a fondo los mecanismos inconscientes mediante los que se puede conferir sentido y valor a los productos en los medios de comunicación de masas, y que los educadores seamos tan poco conscientes del hecho de que estos mismos mecanismos están funcionando siempre para la construcción de valores por parte de los espectadores.
Y es que habría que hablar de un value placement, del mismo modo que lo hacemos de un product placement. Son estrategias muy similares y se rigen por los mismos parámetros expresivos, aunque el emplazamiento de valores a menudo no sea intencional y nadie cobre por su uso. Intencionalmente o no, los medios de masas audiovisuales venden valores y contravalores, sin otro esfuerzo que el de asociarlos a emociones positivas o negativas.
Bastan algunos ejemplos. Podría decirse que en el cien por cien de los relatos publicitarios se premia con una felicidad sin límite a todos aquellos que han adquirido el producto adecuado, de manera que en la mente del receptor la felicidad acaba siendo asociada al consumismo.
En la misma línea abundan los relatos cinematográficos y televisivos, en los que se premia con la chica deseada al personaje más competitivo, al más ambicioso, al más individualista, al más obsesionado por el triunfo, con lo que esos valores o contravalores quedan reforzados en la mente del espectador.
La presencia todavía abundante de mujeres-objeto o de chicas-florero en la televisión y en la publicidad, refuerza el estereotipo de que al hombre le corresponde mirar y a la mujer ser mirada, así como la tendencia de que la mujer debe ser sumisa, pasiva, el premio del varón.
Un último ejemplo: en cantidad todavía excesiva de relatos televisivos y cinematográficos, se premia con el éxito narrativo a los personajes que recurren a soluciones violentas para resolver los conflictos, de manera que en los esquemas mentales del espectador se va reforzando la convicción de que la violencia es el sistema más eficaz para solventar dichos conflictos.
Ni en el product placement ni en el value placement hay argumentación ni razonamiento. Los productos y los valores adquieren sentido positivo o negativo por su simple asociación con emociones positivas o negativas. La diferencia está en que, mientras los especialistas en productos conocen y dominan estos mecanismos, los educadores (supuestos especialistas en valores) no somos conscientes ni de su existencia ni de su potencialidad socializadora.

5. Fenómenos entre dos luces
Para seguir avanzando en la comprensión de lo que comporta la experiencia de ser espectador en una sociedad mediática, puede resultar operativo incluir dicha experiencia en el marco de lo que en psicología se conoce como fenómenos entre dos luces. Con esta expresión los psicólogos se refieren a experiencias que se sitúan en una posición intermedia entre la conciencia y el inconsciente, entre lo primitivo y lo evolucionado, entre lo racional y lo irracional, entre lo real y lo irreal. Se incluyen fenómenos como los sueños, las ilusiones, la fantasía, los chistes, el arte, la poesía, la religión… (Erdelyi, 1990, p. 151).
Lo que caracteriza a los fenómenos entre dos luces es que son paradójicos. Por una parte son regresivos, en el sentido de que implican contenidos de carácter infantil y estilos psicológicos también infantiles (ibídem). Suponen una disminución del peso de la racionalidad y de la conciencia, y, en consecuencia, un incremento del peso de la emotividad y del inconsciente. Es por eso por lo que se les considera a medio camino, “entre dos luces”.
Lo que hace que sean paradójicos es que, siendo como son regresivos, pueden ser madurativos. Se pueden convertir en unos aliados excelentes y a veces imprescindibles para garantizar la autocomprensión, el conocimiento profundo de uno mismo.
Y es que en el marco psíquico de estas experiencias se ponen de manifiesto los vacíos del que las realiza, se activan los miedos y los deseos, las pulsiones y las esperanzas de manera mucho más intensa y viva que en las demás experiencias, sin las censuras que normalmente imponen la racionalidad y la conciencia. Se abre así el camino para el conocimiento del inconsciente, condición indispensable para el conocimiento profundo de la personalidad integral.
Platón habló de ello en cierta manera cuando se refirió al mundo de los sueños. Para el filósofo griego tan solo a través de las experiencias oníricas podemos descubrir la dimensión bestial, salvaje, que está adormecida en lo más profundo de nuestro psiquismo. Para él, en los sueños “el razonamiento y la vergüenza quedan en suspenso, y la bestia que hay en nosotros sale a satisfacer sus deseos” (Platón, 1981, libro IX, p. 281).
A partir de las aportaciones de Freud sabemos que, como en el resto de los fenómenos entre dos luces, en los sueños hay un proceso de simbolización, hay unos contenidos manifiestos bajo los que se esconden los latentes. Lo que aparece en la superficie es expresión de deseos y de temores profundos.
Para él, es convirtiendo los contenidos latentes en manifiestos como la persona puede lograr el insight, la comprensión profunda de su psiquismo. Paradójicamente, pues, mediante una adecuada vivencia de experiencias regresivas podemos realizar una madurativa.

6. Fenómenos entre dos luces y formas de conocimiento
Podríamos hablar de dos sistemas de simbolización: el que prima la fuerza de la racionalidad, y el que prima la fuerza de la emotividad (LeDoux, 1999 y Damasio, 1996). Ya se ha indicado que son dos sistemas diversos de significación, de construcción de sentido y de valor: en el primero se activan procesos secundarios; en el segundo, primarios. El sistema racional se fundamenta en la reflexión y en la argumentación. El segundo, en la asociación y en la transferencia emotiva. En el primero los procesos son siempre conscientes, mientras que en en el segundo a menudo son inconscientes.
Precisamente por lo que comportan en cuanto a pérdida de peso de la racionalidad y de la conciencia, en los fenómenos entre dos luces la simbolización no se realiza a través de procesos secundarios sino primarios. En otras palabras, la construcción de sentido y de valor que realiza el sujeto es el resultado de simples procesos de asociación, de transferencias emotivas, por similitud o por contigüidad.
Se sabe que una de las características de los procesos mentales es la búsqueda instintiva, automática, del orden y del significado, en un mundo que con frecuencia se experimenta como vacío, confuso o amenazador. En aquellas situaciones en las que el inconsciente se impone sobre la conciencia y la emotividad sobre la racionalidad, o sencillamente cuando no se encuentran soluciones a los problemas en la razón y en la argumentación, el significado y el orden se buscan en las asociaciones y en las transferencias.
Un buen ejemplo son las supersticiones. Abundan las investigaciones que demuestran que el pensamiento supersticioso no establece diferencias de nivel cultural, lo que pone de manifiesto que el pensamiento primario o mágico convive en todos nosotros, personas civilizadas, con el secundario o lógico, aunque sea como rasgo periférico. Por otra parte, este tipo de pensamiento adquiere relevancia o preeminencia en experiencias en las que las emociones dominan sobre la racionalidad, y el inconsciente sobre la conciencia.
En efecto, está demostrado que las supersticiones se dan de manera preferente en situaciones de peligro o de riesgo: guerras, catástrofes, enfermedades, viajes largos, vuelos en avión, etcétera. En la misma línea, también está demostrado que los comportamientos supersticiosos se producen de manera preferente en sujetos que pertenecen a las profesiones más arriesgadas: soldados en tiempo de guerra, marineros, pilotos de aviación, etcétera.
Las supersticiones demuestran, pues, que el pensamiento mágico, el primario, no es patrimonio exclusivo de los pueblos primitivos, de los niños o de las personas sin cultura. Al respecto es significativo el caso del científico danés Niels Bohr, uno de los físicos más prestigiosos del siglo xx y premio Nobel. Bohr tenía colgada una gran herradura en una pared de su despacho. Cuando alguien, sorprendido, se atrevía a preguntarle si una persona de su nivel intelectual creía en aquellas cosas, respondía: “No, creer no creo, pero es que dicen que también influyen en las personas que no creen”.
Cuando en 1955 se produjo una amenazadora erupción volcánica en Hawai, incluso los ciudadanos con nivel cultural alto participaron en actividades aparentemente supersticiosas, como la de presentar ofrendas a la diosa del volcán arrojándolas sobre la corriente de lava.

7. Fenómenos entre dos luces e identidad personal
En el fondo de los fenómenos entre dos luces existe, de alguna manera, la expresión de una necesidad, de un vacío, y, en consecuencia, de una búsqueda. Podríamos decir que en ellos se expresa, a menudo de manera inconsciente, la necesidad de complementar una personalidad deficitaria o de integrar una personalidad escindida, es decir, la necesidad de reconfigurar la identidad personal.
La identidad se construye dentro de la persona, donde conviven las representaciones que tenemos de nosotros mismos con las que tenemos de los demás. La adquisición del sentimiento de identidad es el resultado de una serie de interacciones, tanto con uno mismo como con los otros. La identidad se configura de manera integradora, interrelacionando vínculos de carácter espacial, temporal y social (Grinberg, 1993, p. 23).
Freud señaló las similitudes existentes entre las necesidades de identificación y las de nutrición. Consideraba que el primer comportamiento del niño hacia un objeto consiste en querer tragarlo. Decía textualmente: querer “consumirlo y recrearlo en el yo”.
Tanto en la nutrición como en la identificación se trata de complementar, de llenar un vacío, de compensar unas insatisfacciones, de superar unas carencias. En la nutrición el objetivo de la experiencia es construir un cuerpo que tan solo está a medio hacer. En la identificación la meta es construir una personalidad que se experimenta como incompleta o disociada.
Melanie Klein parece estar muy cerca de la metáfora de la nutrición, cuando insiste en el hecho de que el desarrollo del yo se sustenta en buena medida en los objetos buenos internalizados, asimilados. Para Klein, la estructuración y la consolidación del yo incipiente se basan en alto grado en las identificaciones introyectiva y proyectiva.
El niño aprende a distinguir entre cosas buenas y malas en función del grado de placer o de displacer que le proporcionan. A partir de aquí, el psiquismo infantil desarrolla un doble movimiento, centrífugo y centrípeto, que se mantiene también en el psiquismo del adulto. El movimiento psíquico de tipo centrífugo corresponde a la proyección, y consiste en rechazar o expulsar todo lo que se experimenta como desagradable. El de tipo centrípeto es de signo contrario, y corresponde a la introyección. Consiste en incorporar todo lo que se experimenta como placentero.
El hecho de que en los relatos audiovisuales convencionales (y en general en los literarios) se juegue con personajes buenos y malos, se justifica por esa doble necesidad psíquica: disponer de personajes vividos como negativos en los que poder proyectar todo lo que experimentamos en nuestro interior como desagradable, y contar con personajes vividos como positivos en los que poderse asimilar, porque representan valores que nos resultan placenteros.

8. El espectáculo audiovisual como fenómeno entre dos luces
Está fuera de duda que la experiencia de ser espectador puede ser definida también como fenómeno entre dos luces. Como espectadores, muchas veces nos hemos descubierto a nosotros mismos sufriendo sin que nos encontremos en peligro. En tales casos, comprobamos que no sirve de nada que nos demos toda clase de argumentos para ahorrarnos el sufrimiento. No sirve que intentemos convencernos de que no estamos en peligro, de que es seguro que el filme acabará bien, de que el actor o la actriz no sufrieron al representar aquellas acciones (al contrario, se lo pasaron bien y cobraron una fortuna).
No sirve de nada; seguimos sufriendo. Y es que nuestro inconsciente necesita creerse aquella historia para dar salida a pulsiones, deseos y temores. Es una prueba de que en la experiencia de ser espectador –como en los demás fenómenos entre dos luces– la emoción acaba siendo más fuerte que la razón, el inconsciente más que la conciencia, la fantasía más que la realidad.
El cine, que es un medio de proyección desde el punto de vista técnico, lo es también desde el psicológico. El cine, y en general los medios de masas audiovisuales, se ofrecen al espectador como oportunidades para que se puedan vivenciar contenidos emocionales reprimidos o insatisfechos. Permiten el doble movimiento centrífugo y centrípeto que se inauguró en la infancia, así como asimilarnos a un personaje que experimentamos como placentero, y desplazar o transferir hacia otro unas pulsiones o sentimientos negativos que rechazamos en nosotros mismos. “Toda obra de ficción es catártica”, decía Ernesto Sábato.
Si estos medios se han convertido en una industria poderosa (una industria de las conciencias, en afortunada expresión de Hans M. Enzensberger), si funcionan como negocio, es en buena medida porque fascinan. Y si nos sentimos fascinados por las historias que se nos comunican es porque de alguna manera descubrimos en ellas –con frecuencia inconscientemente– una puesta en escena de nuestros fantasmas interiores, de nuestros sentimientos en conflicto, porque nos ofrecen elementos que compensan nuestros deseos insatisfechos, y porque se convierten en depositarios que se hacen cargo de las angustias y de los temores que no podemos tolerar en nosotros mismos.
Podría decirse que los modelos mediáticos cumplen una función compensatoria o complementaria. Compensan las deficiencias de nuestra personalidad. Régis Debray (1994) lo decía de una manera muy sugerente: “¿No son las muñecas los ídolos de los niños, y los ídolos las muñecas de los adultos?”. Tal vez por eso el escritor Mark Twain aseguraba que, si todo el mundo estuviera suficientemente satisfecho consigo mismo, no habría héroes. No harían falta.

9. Espectáculo audiovisual y transmisión de valores
Pero los relatos de los medios de masas audiovisuales, como los sueños, como los demás fenómenos entre dos luces, no cumplen sólo una función expresiva, sino también modeladora. No sólo ponen de manifiesto nuestros vacíos, nuestras carencias. También los llenan. Al mismo tiempo que expresan y activan necesidades y deseos, los modelan y les dan una dirección, un sentido. En palabras de Edgar Morin (1972, p. 247), una fábrica de sueños es una fábrica de personalidad.
Como en los sueños, también en los relatos audiovisuales hay un proceso de simbolización y unos contenidos latentes enmascarados bajo los manifiestos. Y ese proceso de simbolización o de significación se realiza, como en los demás fenómenos entre dos luces, a través de transferencias emotivas. La atribución de sentido y de valor no se produce argumentando, aduciendo razonamientos, sino por simple asociación, por transferencia emotiva. Asimilan aquellos aspectos, aquellos atributos o propiedades que nos resultan placenteros. Los metabolizamos, los convertimos en sustancia de nuestra identidad.
Cuando se premia narrativamente –y por tanto con emotividad– a un personaje, a una acción o a una situación, se los está premiando desde los puntos de vista ideológico y ético. Cuando se los castiga narrativamente, se está haciendo desde las perspectivas ideológica y ética. La energía emotiva liberada por la historia, sea positiva o negativa, se canaliza en una dirección ideológica y ética.
Bastará un ejemplo. Durante muchísimo tiempo, los modelos femeninos que las mujeres encontraban en las pantallas, las heroínas en las que se podían reflejar, eran mujeres pasivas, resignadas, sometidas. Los modelos femeninos que premiaban emotivamente las historias convencionales eran mujeres que se sentían realizadas asumiendo un papel de dependencia. De esta manera, la sociedad mediática había estado potenciando y perpetuando este papel social femenino.
La prueba de que los efectos socializadores de tales medios tiene más que ver con la transferencia emotiva que con la argumentación o con el razonamiento, es la actitud regresiva con la que nos aproximamos a la experiencia mediática. No es que los espectadores vivamos como placentero lo que es bueno, sino que encontramos bueno lo que vivimos como placentero; no es que vivamos como desagradable lo que es malo, sino que encontramos malo lo que vivimos como desagradable.
Bastará también un ejemplo. Normalmente vivimos como placenteros a los representantes de la ley y del orden (la policía) y como desagradables a los de la delincuencia (ladrones o gángsters). Pero cuando los gángsters están interpretados por Paul Newman y Robert Redford (Dos hombres y un destino o El golpe), para que nos identifiquemos con ellos deseamos que tengan éxito en sus fechorías y sufrimos anhelando que la policía no consiga detenerlos.
En la primera infancia nos guiamos por el principio del placer: identificamos el bien con lo que resulta placentero o agradable, y el mal con lo desagradable. Al madurar, descubrimos el principio de la realidad, asumimos su complejidad, aprendemos a incorporar lo que es desagradable en el concepto del bien. En la experiencia mediática tendemos a retroceder, a volver al reduccionismo, a identificar el bien con una gratificación primaria, inmediata.
La personalidad se construye a partir de una serie sucesiva de identificaciones. Éstas se producen a partir de modelos que se viven como gratificantes. Teniendo en cuenta la capacidad de los medios de masas de convertir en gratificantes los modelos que presenta, habrá que concluir que de la sociedad mediática provienen muchos de los modelos humanos que acabamos interiorizando como positivos.
Goethe decía que somos modelados por lo que amamos. Ahora podríamos decir que somos modelados por los que dominan los medios capaces de hacernos amar lo que desean que amemos. Me refiero tanto a los que dominan las herramientas tecnológicas, como, sobre todo, a los que dominan los mecanismos psíquicos de la comunicación audiovisual. Podría parecer que el público sólo busca espectáculo. Pero la sociedad mediática, junto con el espectáculo, le ofrece, inevitablemente, sentido. A menudo sin que se de cuenta.
No es extraño, pues, que el novelista Ernest Hemingway dijera que una buena narración se parece a un iceberg: cuatro quintas partes están escondidas bajo el agua, y sólo una emerge. La fuerza emotiva y socializadora del relato audiovisual radica en el hecho de que, en gran medida, produce sus efectos fuera del control de la racionalidad y de la conciencia.

10. Los modelos culturalmente disponibles
Los especialistas consideran que la identificación no tiene lugar con una persona, sino con una representación de esa persona. Y esta es la tarea que realizan los medios de masas audiovisuales, unas veces de manera intencional y otras involuntaria: ofrecer representaciones personales con las que poder llenar los vacíos psíquicos que presentan los receptores.
Aprovechando el símil freudiano de la nutrición, podría afirmarse que cada cultura llena los vacíos del psiquismo con un régimen alimenticio distinto. Cada cultura ofrece un repertorio limitado y definido de modelos, un repertorio en el que se ponen de manifiesto los valores que se cotizan en aquella cultura.
La importancia de los modelos o de los mitos socialmente disponibles es capital, porque con ellos es con los que se construye el imaginario colectivo, y es mediante este imaginario como alimentamos nuestro espíritu y vamos configurando nuestra identidad. El que se alimenta siempre de carne difícilmente se convertirá en vegetariano. La cultura nos marca, para bien o para mal, imponiendo como modelos unas determinadas representaciones humanas.
Al dar respuesta a necesidades emotivas, los modelos también la dan a necesidades cognitivas. Los modelos imperantes, al llenar carencias emotivas, satisfacen, con intención o sin ella, consciente o inconscientemente, necesidades de sentido (Ferrés, 1996, p. 125). Era muy inteligente aquel que decía que no le importaba quién hiciera las leyes de una sociedad mientras él pudiera crear sus mitos.
Podríamos entonces definir las culturas por el tipo de héroes o de mitos que privilegian. Por ejemplo, hay diferencias sustanciales entre la cultura de la Grecia clásica, con un mito como Ulises; la cultura del mundo cristiano, con el mito central de Jesucristo; la cultura hispana medieval, con mitos como el Cid Campeador y la cultura contemporánea, con los efímeros e insustanciales mitos de la postmodernidad.
Hollywood y la publicidad son, sin duda, los responsables de construir los modelos comunicativos que más han contribuido a configurar el imaginario colectivo del siglo xx. Hollywood ha sido bautizado como la fábrica de sueños. La publicidad, por su parte, es un modelo comunicativo que lo impregna todo, en el sentido de que interfiere físicamente en todos los demás discursos, en el de que es un modelo que todo lo fagocita, y en que él mismo es continuamente imitado.
Pues bien, tanto Hollywood como la publicidad parecen responsables de haber nutrido el imaginario colectivo occidental con unos modelos de belleza y de comportamiento muy alejados de la realidad, imponiendo unos estándares inalcanzables.

11. Los modelos inasequibles de los medios de masas
Rita Hayworth solía decir, con una irónica lucidez y una reconfortante capacidad de autocrítica: “Los hombres se van a la cama con Gilda y se despiertan con Rita Hayworth”. De hecho, podríamos ir un poco más lejos y distinguir entre Gilda (el personaje), Rita Hayworth (la actriz que la interpretaba) y Margarita Carmen Cansino (la mujer que había bajo la actriz). Los sueños y las fantasías de los espectadores se limitaban, si acaso, a las dos primeras. Con una lucidez y una ironía similares se expresaba Cary Grant, el eterno galán: “A todo el mundo le gustaría ser Cary Grant, incluso a Cary Grant”.
La televisión, y todavía más la publicidad, parecen haberse propuesto llevar al extremo estas tendencias. En Barcelona, una de las ciudades punteras de la publicidad mundial, hay sólo tres modelos que prestan sus manos, de manera que, cuando en un anuncio hace falta un plano detallado de unas manos femeninas, se recurre a las de una de estas tres modelos.
Eso significa que las impresionantes mujeres que se nos ofrecen como modelos en los anuncios no existen ni siquiera en el mundo de la publicidad. Son el resultado de una artificiosa combinación de fragmentos: la cara es de una, el cuerpo de otra, las manos de una tercera… y la voz de una cuarta. Son lo que podríamos denominar mujeres-puzzle, que satisfacen pulsiones escópicas y carencias emocionales, pero que al mismo tiempo nutren el imaginario individual y colectivo con un régimen alimenticio cuando menos cuestionable, imponiendo un ideal de belleza inasequible, irrealizable.
En este contexto es inevitable pensar en el problema de la anorexia. Con su reflejo, la potencian, la legitiman. La anorexia es un problema creciente: se incrementa un 15% cada año. En estos momentos afecta ya a sectores sociales que antes le eran ajenos: no sólo a las chicas, cada vez más a los chicos; no sólo a los adolescentes, sino a los niños. El cine y la publicidad no son los culpables, pero tampoco puede decirse que se limiten a reproducir las tendencias imperantes en la sociedad.
Y no se trata sólo de la anorexia. Según una encuesta reciente, uno de cada cuatro chicos no está satisfecho con su cuerpo. La distancia creciente entre los modelos físicos y la realidad desemboca en frustraciones y en depresiones.
Pero más allá de la apariencia física, los modelos mediáticos de la postmodernidad son negativos porque no asumen la complejidad psíquica, las contradicciones que definen la naturaleza humana. Los modelos de la postmodernidad son vacíos, sin densidad humana, sin complejidad, de una sola pieza.
No se trata de añorar tiempos pasados, pero hay que admitir que los modelos de identificación han ido perdiendo consistencia, han perdido densidad humana. Los mitos clásicos a los que hemos hecho referencia eran más sólidos, más consistentes. Tenían el peso específico de la complejidad, de la asunción de las contradicciones. Incorporaban a su grandeza las dimensiones de la oscuridad: la debilidad, el sufrimiento, la muerte.
Los modelos de la cultura mediática no suelen incorporar la carencia, la finitud, la fragilidad, y todavía menos el sufrimiento y la muerte, elementos constitutivos de la naturaleza humana. Y, si los incorporan, los acaban negando. El discurso publicitario, por ejemplo, presenta los objetos de consumo no como solución de carencias funcionales (limpieza, vestuario, alimentación...), sino como respuesta a los interrogantes más trascendentes. Banalidad total, porque los modelos publicitarios garantizan soluciones mágicas y sin ninguna clase de esfuerzo para los problemas más radicales: los que hacen referencia a la felicidad, al amor, a la identidad personal, a la personalidad, a la libertad, al sentido de la vida.
Podría alegarse también que en relatos tradicionales, como los cuentos de hadas, se recurría a soluciones mágicas: finales felices que llegaban de manera milagrosa. Pero en aquellos casos hacía falta que los protagonistas hubieran hecho un descenso a los infiernos, que hubieran recorrido un largo y doloroso itinerario, que hubieran participado en un ritual iniciático, que hubieran superado unas duras pruebas o vencido unos obstáculos en apariencia insuperables. En los modernos cuentos de hadas, en cambio, las soluciones mágicas no exigen otro esfuerzo que el de casarse con unos productos asequibles y seductores: la libertad es una marca de teléfono móvil, el amor una colonia, la identidad la dan unos tejanos, el sentido de la vida se encuentra en un yogur, la felicidad en una compresa.
Seguramente es por esa inconsistencia que tales modelos no acaban de cuajar; conectan sólo con las dimensiones más superficiales del psiquismo. Y por eso son abandonados y sustituidos con tanta facilidad. La postmodernidad utiliza modelos de usar y tirar. Compensa con la cantidad la falta de calidad.

12. La función educativa de los medios
Los medios de comunicación de masas tienen un indiscutible efecto educativo, tanto cuando es intencional como cuando es involuntario. Son educadores, para bien o para mal. Hablo de educar en el sentido etimológico del término: e-ducere es sacar de dentro hacia fuera, sacar a alguien de sí mismo, ayudarle para que se mueva, impulsarle a ir más allá de sí mismo, apoyarle en el desarrollo de lo que ya está en él de manera embrionaria, hacer surgir lo que está de manera latente, como en el revelado de las fotografías.
Teniendo en cuenta la doble función que cumplen los medios –la de reflejo y la de moduladores–, y el carácter fronterizo de la experiencia de ser espectador, la educación en medios se debería plantear, ante todo, por qué gusta un mensaje audiovisual, por qué resulta gratificante, qué instintos satisface, si son positivos o negativos, constructivos o destructivos. Sólo desde esa toma de conciencia podrá el sujeto descubrir cuáles serán los efectos del mensaje, es decir, cómo contribuirá a modelar la conciencia aplicando los criterios de la lógica transferencial.
Como en el caso de la educación nutricional, los efectos de los modelos mediáticos que consumimos serán muy diferentes en función de que sepamos o no cuál es la dieta más adecuada, y cuál es la mejor manera para digerir lo que consumimos.
En síntesis, los educadores deberíamos comprometernos con la educación en medios, pero asegurándonos de que impartimos un tipo de educación que tiene en cuenta las cuatro quintas partes escondidas del iceberg de los relatos audiovisuales. O, mejor, que toma en consideración las cuatro quintas partes sumergidas del iceberg mental. En otras palabras, una educación que atienda las dimensiones emotiva e inconsciente de la experiencia de ser espectador, a fin de convertir lo inconsciente en consciente, las emociones en reflexiones, lo que exige que la educación en medios debe conceder mucha más importancia a la competencia emocional.
Sólo así será eficaz. Sólo así se podrá facilitar una adecuada nutrición que garantice un crecimiento equilibrado de la personalidad.

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Notas
(*) Profesor de Estudios de Comunicación Audiovisual de la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona, España.
1 Diario La Vanguardia, 9 de septiembre de 2001, p. 55.